Sábado, 24 de febrero de 2018 12:52 AM

Trabajo sucio

Terminó de barrer la casa y empujó fuerte con la escoba para que el churre sobrevolara la acera y cayera en la calle. Una vez ahí, su recogida ya era asunto de Comunales. Y tal vez, ella, la mujer de esta anécdota, pertenezca al grupo de los que, a la hora de cuestionar, le sobren adjetivos con los cuales calificar a la ciudad y a quienes tienen la responsabilidad de mantenerla limpia.

O, quizás, la protagonista no sea, siquiera, consciente de su actitud, en tanto la dinámica de otras tantas actitudes la han llevado a estado tal de indiferencia: “Total, si no pasa nada.”

La ciudad capital no está limpia. Morón, tampoco lo está. Y lo mismo pasa con otros territorios. Pero, mis apuntes no solo “apuntan” hacia esa limpieza, la que es obligación estatal de la Empresa de Servicios Comunales. Cito ejemplos.

Por más de dos semanas se trabajó intensamente en la ubicación del nudo que conectaría a las conductoras de agua Norte y Sur, en la intersección de las calles Marcial Gómez y Margarita, en Ciego de Ávila. Obra necesaria. Sin embargo, lo que sí no necesitaban los vecinos del área han sido las lomas de tierra sobre las aceras, obstruyendo el paso de los moradores y de otros peatones. ¿Si las labores afectaban y eran en la vía por qué ensuciar e interrumpir las aceras? ¿No era posible, acaso, trabajar de modo más organizado, más limpio? ¿Quién debía velar por eso?

En múltiples sitios y ocasiones he visto cómo se realiza la chapea de las áreas verdes (cuando se hace) y toda la hierba cortada queda, por días, sobre las aceras, restándoles muchos puntos más a lo que algunos aún se empeñan en llamar ornato público. Y yo pregunto: ¿dónde están los jardines de la ciudad?

¿Se poda con fines estéticos o solo se libera a los árboles de las ramas que pudieran ocasionar molestias o problemas? ¿Quién recogerá los troncos y gajos, cortados en la primera fase de la etapa de recuperación de los embates del huracán Irma y que todavía cuelgan, se convierten en peligro o interfieren el paso en varios lugares?

Otro ejemplo de trabajo sucio (y aquí hablo de limpieza como sinónimo de validación de la eficacia) es el resultante del rebacheo de las calles. El tramo Abraham Delgado, desde Máximo Gómez a Margarita es muestra viva. Allí debe haberse gastado cuantiosas sumas en los últimos años, en cambio la transitada vía sigue sin ofrecer la posibilidad real de que alguien pueda expresar: “Al fin se hizo algo con calidad.” Sucede que, mientras se crea que con los neumáticos de los vehículos se logrará darle firmeza a la piedra, el asfalto…, depositados allí, seguirá en juego la calidad y los baches continuarán en el mismo lugar. ¿Y esto, quién lo controla?

Quizás la respuesta sea multifactorial, pues, también, más de una vez, se ha escuchado hablar del trabajo en sistema y de un término que, tal vez, por repetido, su significado se torne ambiguo: los factores. Entiéndase, los responsables participantes de una misma acción. Por ejemplo —el último de una lista mucho más larga—, a veces, quien rompe una acera para llevar el agua hasta determinado lugar no es el mismo que después debe arreglarla. Y este no lo conoce porque el primero (el otro factor) no se lo informó o ni siquiera contó con él, y la acera permanece rota hasta que los transeúntes “se acostumbran” a verla así.

A lo mejor, quién sabe (sin intención de justificarla) si la protagonista de la anécdota inicial se ha “acostumbrado” a su trabajo sucio, el de empujar con fuerza su escoba, pues otros factores nunca han puesto igual ímpetu en evitarlo. Asunto como para pensar.


Comentarios  

# barbaro martinez 14-12-2017 13:44
DEMACIADA GENTE TIRANDO TODO TIPO DE CHURRE,ancianos,ninos,mujeres, hombres.
es VERDAD que han convertido a CIEGO en una CANDONGA, demaciada venta de alimentos en la calle,como en la roma antigua.
en el mismisimo parque MARTI que tiene cestos, la GENTE tira cuanta cosa hay fuera de estos.

brmh
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