Miércoles, 19 de septiembre de 2018 10:39 PM

Posada la muerte

De Martí y Fidel aprendimos a no odiar. Mucho menos a desear o a celebrar la muerte, aunque ni con ella paguen su impagable deuda con la humanidad quienes más han lastimado sus latidos.

El mundo supo ayer la noticia del fallecimiento del confeso y connotado terrorista Luis Clemente Posada Carriles: un ¿hombre? que ¿vivió? obsesionado, todo el tiempo, con la idea de destruir a la Revolución cubana y de asesinar al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, entre otras aspiraciones.

Para ello no escatimó tiempo él, ni capacitación, recursos y luz verde el imperio. Baste recordar que, entrenado por el ejército de los Estados Unidos, en la Escuela de las Américas (ubicada en Fort Benning, estado de Georgia), recibió asesoramiento en explosivos, terrorismo y asesinato, en los años '60, con el objetivo de realizar acciones militares contra la población civil cubana.

El más “siniestro” resultado de su trayectoria fue el sabotaje contra el vuelo aéreo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976, en el que perecieron 73 seres humanos, al explotar la aeronave en pleno vuelo y precipitarse al mar, cerca de las costas de Barbados.

No satisfecho aún, organizó, en 1997, una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana, y tres años más tarde, en el 2000, intentó acabar de nuevo con la vida de Fidel, durante la Cumbre Iberoamericana que se desarrolló en Panamá.

No digo más. Información, abundantemente indeseable, hay en sitios serios e imparciales.

La muerte se ha posado sobre un ¿ser humano? No sé si Dios lo aceptará en la gloria que terrenalmente le atribuyeron quienes no han tenido escrúpulo para convertir a este mundo en un infierno. Tampoco sé si yo exagere deseándole que En Paz Descanse.

Lo que sí sé es que no chasquearé índice y pulgar en señal de júbilo, no albergaré alegría y mucho menos levantaré una copa. Fidel jamás lo hizo, ni lo haría hoy.

Eso es lo que nos diferencia de quienes nos odian. Al César lo que es del César. Posada Carriles… al lugar que justamente merezca.


Comentarios  

# Ernesto René Salcedo R 24-05-2018 12:12
Pastor excelente artículo , nosotros no odiamos , nos formamos como seres humanos , amar a los demás seres humanos y la naturaleza .Los que odian , asesinan y quieren más riquezas , tiene otra filosofía de la vida , y responden a la formación (deformación del ser humano ).
Prof Ernesto René Salcedo R.
Responder | Responder con una citación | Citar
# barbaro martinez 24-05-2018 13:56
no SOY ''HIPOCRITA'' cuando le doy el pesame a sus familiares.
continuara siendo un TERRORISTA y los crimenes que cometio no pueden olvidarce por ellos hasta en el otro mundo deberia estar en la carcel.

brmh
Responder | Responder con una citación | Citar
# Pastor 25-05-2018 16:45
Gracias, Bárbaro, por tu opinión, y, por supuesto, también a usted, profesor Salcedo, por la suya. Invasor aprecia todo comentario acerca de lo publicado. En lo personal me satisface que lean y emitan sus consideraciones, aun cuando coincidan o no con el criterio de quien redacta. Siempre he respetado los cometarios respetuosos. Gracias, otra vez.
Responder | Responder con una citación | Citar
# Mara 26-05-2018 15:57
Muy buen articulo, como siempre. Es admirable como sabe llegar al corazón querido periodista, desde el título hasta la última línea
Responder | Responder con una citación | Citar
# batista 06-06-2018 12:04
Gracias, Mara, por seguir cerca de Invasor. El colectivo del periódico, mi esposa y yo te enviamos un saludo.
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar