Martes, 23 de abril de 2019 8:43 AM

Irremediablemente contemporánea

Yo voto sí Cuando crucé la calle, las dos mujeres de la tercera edad hablaban con frenesí. Solo alcancé a oír que ninguna votaría por el Sí este 24 de febrero porque la Constitución defendía el matrimonio en todas sus acepciones. Seguí mi camino mientras pensaba en el derecho que tiene cada cual sobre su voto. Pero no podía dejar de sentirme con deseos de entablar una conversación con ellas.

Me esperaba una larga caminata hasta el Periódico, e iba con retraso. Preferí imaginar la conversación. Lo primero que me pasó por la mente fue juzgarlas. Creo que nuestra Constitución es lo suficientemente abarcadora como para asirse a cualquier otro punto para votar a su favor.

También tengo mis inquietudes con esta renovada Carta Magna, mas no dejo de reconocer que son más los argumentos que poseo a su favor que en contra. Trato de no perder la objetividad: soy un individuo dentro de una masa heterogénea de individuos.

Por lo tanto, pretender que la mayoría iba a coincidir con cada uno de mis planteamientos como para que la comisión redactora del proyecto lo asumiera como un cambio, era algo que podía ser o no ser. Y como tal lo asumí.

Creo que esta actualizada Ley de leyes se rige por el principio martiano de la humanidad a la que nos debemos. Concepto que no solo me recoge como componente activo de la sociedad, sino, también, me coloca en el justo lugar: ni muy en el centro de todo, ni aislado de todo lo que acontece.

Por lo mismo, asumo que desde el Capítulo II del Título I se pone de manifiesto la política internacional en defensa de nuestra soberanía y el respeto que debe primar en todas las relaciones entre países. Y, sobre todo, la unidad entre los estados de América Latina y el Caribe.

Esto me llama la atención porque algunos no lo pudieran considerar necesario, pero sí, tiene una profunda base martiana y un estricto apego al marxismo en cuanto este ve al individuo como parte indisoluble de la sociedad. Y se sabe que esta es más abarcadora que nuestro espacio vital.

Promulgar leyes que aboguen por la defensa y afiliación al americanismo es, a mi juicio, correcto. Porque nos identifica con la historia de la que somos parte y nos podría acercar mucho más a la realidad de aquellos con los que tenemos puntos en común. Además de que es justo el deseo de nuestro Estado de continuar educándonos desde la Moral y la Ética.

En el Título II está la esencia del socialismo en cuanto a la propiedad sobre los medios de producción y los distintos tipos de propiedad que promueve.

Asunto de actualidad y que, de negarlos, sería como anular el derecho que tenemos a poseer propiedades, frutos de nuestra honradez y trabajo.

Vuelvo a pensar en las dos mujeres que dicen votarán por el No. Dejarse llevar por un estado de ánimo, por leyes urbanas que han prevalecido por décadas en nuestra sociedad, como lo ha sido el machismo y la discriminación por la orientación sexual, es un paso en falso para nuestro propio futuro.

Debemos ser emancipadores en todos los sentidos. Eso significa no permitir que nos ate lo que va en contra de nuestro derecho a la cultura, la educación, a las garantías judiciales, a la convivencia pacífica, a exigir respeto y ser respetados como seres humanos libres y soberanos. Eso se recoge en el Título III, en cada uno de sus artículos.

Este solo apartado ya es suficiente garantía de la trascendencia humana a la que aspira la implementación de la Carta Magna. Y tendría que ser motivo de orgullo para todo cubano de buena voluntad, más allá de que crea o no en el Socialismo.

Votar por el No, este 24 de febrero, es mantenernos en la Constitución vigente aprobada en el ya muy lejano 1976. Fue aprobada por el pueblo bajo otras circunstancias, bajo una mirada que, en mucho, se distancia de la de hoy, más crítica, transparente, irremediablemente contemporánea.


Comentarios  

# Gabriel 13-02-2019 08:40
Estimado Vasily:
Más allá de lo que escuchaste decir a las dos mujeres, a mi me hubiera gustado saber las relaciones vinculantes entre la opiniones vertidas por todos nosotros en la consulta popular y la redacción final del texto de la nueva constitución.
Responder | Responder con una citación | Citar
# ulises 13-02-2019 11:51
Desde luego que la futura carta magna es mucho mas abarcadora y futurista,pero hay algo que no se puede dejar de decir, que es la unica en todo el planeta donde participó en su confeccion la inmensa mayoria de los ciudadanos cubanos,eso no se habia visto nunca en ningun pais.
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar