Con pulso de cirujano

Hay eventos que Ciego de Ávila se los está sintiendo como pocas provincias cubanas. Uno de los territorios con menos cantidad de personas (de los cuatro con menos de medio millón) ha poseído, siempre, un alto peso en la producción agropecuaria.

Es tal el envejecimiento y tan baja la tasa de natalidad del país, que ya las entidades especializadas evalúan la tendencia a la disminución de habitantes. Algo esperado para décadas posteriores y que, aunque todavía no se haya concretado aquí, pervive al alcance de la vista. Al estrecho margen entre los números de nacidos y fallecidos, se incorpora un negativo saldo migratorio, pues son más los que se instalan en el exterior que los que regresan.

Contexto que no puede desligarse de la tendencia universal al paso de economías de producción de bienes a las de prestación de servicios. En noviembre de 1993, fecha de la inauguración del primer hotel en Cayo Coco, la provincia solo contaba con algunas decenas de capacidades de alojamiento, hoy Jardines del Rey dispone de más 8 300 habitaciones, con categoría de Cuatro y Cinco Estrellas, y prevé superar las 20 000 en la próxima década.

Como se dice en la calle, “todos quieren ir a trabajar al Turismo”, un sector priorizado y bien remunerado; pero, ¿quién va a cosechar malangas, boniatos, hortalizas?, para el turista y el residente.

Cierto es que coexisten en el territorio esferas decisivas, ya sean la agropecuaria o de producción de caña de azúcar, a las cuales se les ha otorgado una mayor preeminencia; mas otras, como la de la Construcción, desde nuestra óptica, han quedado detrás.

• Con frecuencia se escucha en reuniones que determinada obra o proyecto no se realizó, quedó pendiente o inconcluso por falta de capacidad constructiva.

Algunas cifras y criterios resultan concluyentes. De 182 881 hombres y mujeres ocupados en la economía avileña, solo unos 8 200 lo hacen en el sector de la Construcción. Equivalente a decir que esta esfera emplea a uno de cada 22 trabajadores.

Como también impacta en los resultados de este segmento laboral que la Empresa Constructora del Poder Popular, posea, únicamente, 772 laborantes, entidad responsabilizada con tareas de tanta urgencia como las relacionadas con el Programa de la Vivienda, a la cual el huracán Irma le dejó una afectación de miles de casas, o la ejecución de obras que sirven de apoyo al suministro de agua.

La capacidad constructiva mucho tiene que ver también con la adquisición de medios y recursos. Citemos como casos apremiantes que los equipos de las empresas Constructora y de Mantenimiento Vial se sobreexplotan, pues desde la década del 80 en el pasado siglo no se efectúa la reposición de sus parques de camiones, cargadores, retroexcavadoras o motoniveladoras.

Problema que va más allá del sector en cuestión. ¿Quién mejor que Acueducto y Alcantarillado para poseer una retro y un cargador en buen estado? ¿Cómo va a resolver el creciente número de salideros en las conductoras y redes hidráulicas de la ciudad de Ciego de Ávila, cuando el municipio ha multiplicado por tres el número de habitantes en los últimos 70 años?

Conozco de las estrecheces de la economía, mas abogo por el pulso de cirujano si de planificar las acciones constructivas se trata y, en lo esencial, el cumplimiento de la secuencia prefijada en cada lugar; en función de convertir en excepción el dañino método de dejar las obras a medias y saltar para otra.