Martes, 22 de mayo de 2018 3:48 AM

Cifras y emociones

Hay cifras —muchas veces utilizadas— que dicen poco. Otras, por el contrario, contienen, por sí solas, su propio alcance. Citemos estas que revelan lo que los accidentes de tránsito han dejado sobre las calles y carreteras de la provincia, en el período de enero a noviembre: un fallecido cada 10 días y un lesionado cada 40 horas. ¡Todo un reto al comportamiento humano!

Accidente de tránsito en CubaCubadebate.cu

Estos números son conocidos por las autoridades, pero, a nuestro criterio, se precisa compartirlos con la población; más ahora que 2017 toma su recta final y el ambiente comenzará a tornase en justificadas celebraciones, no pocas veces salpicadas con alcohol e indisciplinas en las vías.

Ante tales circunstancias sería, incluso, aceptable “abusar” un poco de tan debatibles indicadores. Al cierre de noviembre del año anterior el territorio computaba 223 colisiones, ahora, suma 230; lo peor, las de esta vez resultan más violentas, los números de fallecidos y de lesionados, de 44 y 174, se incrementaron, respectivamente, en 12 y 16.

De más estaría, a estas alturas, hablar del dolor de familiares y amigos de las víctimas. Tal vez, hasta del cúmulo de irresponsabilidades que en este momento rezan en los expedientes levantados en cada caso. Nadie escarmienta por cabeza ajena.

Mas un sencillo dato extraído de los archivos convoca al análisis. La mayoría de los accidentes, los más duros, se sucedieron por colisiones entre vehículos en marcha, como certeza de una gama de negligencias: no respetar el derecho de vía, exceso de velocidad, distracciones o falta de atención al timón.

Causas esas y otras todas injustificables y, como consecuencia, reclaman de una respuesta, en esencia, preventiva, porque cada conductor, se sabe, no puede llevar un policía detrás. Aun así a las autoridades de Tránsito les corresponden las acciones más directas.

Hoy aparece en la agenda de esa fuerza un aumento del patrullaje, con énfasis en los horarios y tramos más comprometidos. La ubicación del territorio al centro de la Isla exige, entre otras medidas, de la creciente vigilancia sobre los conductores, en lo fundamental durante la madrugada, los que, al salir desde el Oriente u Occidente, al pasar por aquí ya van agotados.

Como, también, parte de amargas experiencias la determinación de mantener el rango de operativos por donde acostumbran a circular carretones, coches y bicicletas, a oscuras, al caer la tarde y las primeras horas de la noche. Durante el último trimestre fueron ocupados 104 de esos medios de tracción animal, así como multados y advertidos sus propietarios.

No es necesario que las autoridades lo detallen, la vivencia popular conoce lo peligrosas que se tornan, a tales horas, por ejemplo, las carreteras de entrada o salida a la ciudad de Ciego de Ávila, principalmente las de Venezuela, Ceballos y Morón o las proximidades de la Loma de la Carolina.

Referente a la responsabilidad de los bicicleteros en este empeño, basta con indicar que del total de estos atropellados en las vías suman nada menos que cinco muertos y 19 lesionados. Un juicio debería primar, el del pleno respeto a las leyes, y una lógica, también, son los ciclistas los que más atentos deben andar, pues llevan las de perder en cualquier tipo de accidente.

Entre las acciones emprendidas por la Comisión Provincial de Seguridad Vial destaca, a la par, la de aplicar castigos y apercibir a aquellos que descuidan al ganado bajo su custodia. El impacto de vehículos con animales sueltos ocasionó otros tres heridos.

Conocemos, además, que no son estas todas las disposiciones adoptadas. ¿Qué si están tomadas todas las providencias?, seguramente no, pues todo cuanto se haga ante tal contingencia, será poco.

No se trata solo de recursos materiales. Estamos calificando acciones que tienen que ver, en primera pretensión, con lo más preciado del ser humano, lo cual implica sensaciones imposibles de recoger en cifras.


Comentarios  

# Pablo Alfonso 13-12-2017 19:55
Buen análisis. Necesario. Lo comparto en mi Facebook. Pero no soslayar que bicicleteros y carretoneros tienen que circular sin las debidas luces por falta de recursos materiales...y tienen que circular, lamentablemente. Prestar más atención a esta realidad es obligación de las autoridades.
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar