Ciego de Ávila debe parir más vegetales

En medio de un ascenso progresivo, aunque no suficiente, en la producción y venta de hortalizas y vegetales, afectados también por el azote del huracán Irma, el Grupo Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, acaba de constatar realidades que califican de bien a la provincia de Ciego de Ávila, aunque con recomendaciones como para que los responsables de ese programa no descansen, si de verdad se quiere responder como corresponde a la demanda social y hogareña.

Con independencia de lo que se ha podido adelantar en estos cinco meses, el territorio pudiera estar mucho mejor en cantidad y variedad si la mitad de sus municipios no tuvieran las dificultades que hoy presentan con el empleo de abonos orgánicos y agua, mientras con el 70 por ciento no anda bien el manejo agroecológico de plagas.

Preocupa que en la mayor parte de los casos, la raíz del problema es más subjetiva, organizativa o de gestión, que de orden propiamente material.

Bolivia emerge como lamentable y contradictorio ejemplo, al ser el único municipio calificado de regular, por dificultades en varios subprogramas, cuando, en realidad, es el que más vegetales y hortalizas vende en proporción con su número de habitantes: unas 30 libras per cápita.

A los integrantes del Grupo les resulta difícil entender que estudiantes, personas de la tercera edad atendidas en hogares para ancianos y pacientes de diversas instalaciones, en toda la provincia, no estén consumiendo, como debe ser, ese tipo de alimentos, cosechados, además, con técnicas inocuas, debido a que organismos como Educación y Salud hayan dejado de realizar compras por razones presupuestarias.

Con dificultades en municipios como el de Venezuela, las aspiraciones en el terreno de las plantas medicinales y producción de semillas, siguen clamando por una buena sacudida que dé más trigo a favor del propio programa, según consideraciones de Elizabeth Peña, jefa del Grupo Nacional.

Aunque enfocado más hacia lo que urge enmendar o resolver, el análisis generó aplausos para el rigor y la efectividad con que, en función del autoabastecimiento municipal, ha logrado la Empresa Agropecuaria Arnaldo Ramírez, de Primero de Enero, en tanto la Finca de Plantas Medicinales de Ciego de Ávila puntea como la mejor, entre las visitadas en el contexto de un recorrido que hasta ese momento había incluido a siete provincias cubanas.