Ciego de Ávila: Contra amenazas en las carreteras

“A favor de la preservación de la vida humana, ha sucedido en los últimos días que personas residentes al lado de las carreteras y, también, quienes viajan a bordo, han llamado al número telefónico 106 para reportar a la Policía de camiones de transporte de pasajeros que circulan a exceso de velocidad, sobre los 130 kilómetros por hora”, ejemplifica Sonia Hernández Talavera, secretaria ejecutiva de la Comisión Provincial de Seguridad Vial, cuando le inquirimos sobre lo que se hace en el territorio para poner freno a los altos índices de accidentalidad de tránsito.

“Hemos tenido que explicarle a los viajeros las razones por las cuales son retenidos esos tipos de vehículos, en el que, en ocasiones, ni viene el propietario del camión, y es conducido por otra persona, sin los documentos en regla ni la debida responsabilidad, pero valoramos los resultados de esa alternativa, sobre todo en el orden preventivo.

“Hay, además, quienes residen en puntos de salida de la ciudad de Ciego de Ávila, que esperan a familiares procedentes del trabajo, y han reportado  casos de personas en “arañas” o carretones, en manifiesto estado de embriaguez, que con los últimos claros del día se lanzan a la vía. Irresponsabilidad causante en fechas no tan lejanas de varios desastres frescos en la memoria de la población”, apunta Sonia.

Justa colaboración que, junto a otras inclusiones, ofrece mayor alcance a la influencia de la referida comisión.

“En la actualidad, además de las entidades y organizaciones más vinculadas con la circulación, el uso y el comportamiento en las vías, se le concede mayor presencia a los profesionales de la justicia, pues los accidentes aparecen hoy entre los tipos de delitos con más altos índices en Cuba”, precisa.

“Quien recorra con frecuencia las calles, podrá apreciar que es notable la operatividad de las autoridades de Tránsito, en el afán de ir reduciendo este mal, provocado por la indisciplina de los usuarios que comúnmente asisten a las vías y acentuado, también, por la condición de punto intermedio en el largo trayecto de la Carretera Central; que nos obliga a multiplicar esfuerzos.

“En lo que va de año —explica la directiva— ha sucedido solo un accidente de consecuencias masivas (14 lesionados). Un ómnibus de la ruta Habana-Santiago de Cuba, que se volcó en el municipio de Baraguá, a las 4:30 de la madrugada y donde el conductor alega haberse sentido cansado.”

• Ubicación de Ciego de Ávila en el mapa de Cuba

Si bien la condición geográfica de la provincia aporta inconvenientes suplementarios, resulta muy favorable la reactivación del trabajo de la Comisión de Seguridad Vial, sobre todo en lo referente a la labor de prevención; proyección en la cual sobresale el análisis solicitado a Educación para advertir a los padres sobre la responsabilidad (penal) que asumen con dejar ir a los muchachos en motorinas a las escuelas, sin licencia de conducción ni el correspondiente uso del casco.

Vale un llamado de atención a las organizaciones del barrio y, en lo fundamental, a la familia, respecto al hecho de que la mayoría de los peatones que resultan víctimas son personas mayores de 70 años, por lo general, con escasa visión y poca movilidad.

Por supuesto, no son las relacionadas todas las causas ni todas las acciones emprendidas para contrarrestarlas. Lo cierto es que este asunto representa un reto para un país que se prestigia, además, por su tranquilidad ciudadana.

Que cada quien realice su razonamiento sobre lo acontecido en las calles avileñas en lo que va de 2018: 68 accidentes, siete más que en semejante intervalo del año anterior, 52 lesionados, 10 más; solo queda el “alivio” de que han habido cinco fallecidos, cifra que decrece en nueve.

Y lo que es tan o más inquietante, Cuba cerró 2017 con una tasa de 6,67 fallecidos en choques y vuelcos por cada 100 000 habitantes. Un gran desafío no solo para los hombres y las mujeres responsabilizados con poner orden en las carreteras.