Viernes, 21 de septiembre de 2018 6:28 AM

Internacionales

Donald Trump

Las sanciones sobre los productos chinos rondarían entre 30 000 millones y 60 000 millones de dólares por impuestos anuales.

 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves las primeras medidas para imponer aranceles sobre productos chinos y limitar la capacidad de China para invertir en la industria tecnológica estadounidense.

Según Trump las sanciones fueron en respuesta a la “presión” de China sobre empresas estadounidenses para que entreguen sus secretos comerciales como condición para hacer negocios en el territorio chino.

El vocero del Gobierno estadounidense Raj Shah informó a la agencia AFP “las acciones que ha decidido tomar con base en la investigación sobre los esfuerzos chinos, conducidos por el Estado y que distorsionan el mercado, para forzar, presionar y robar tecnología, y propiedad intelectual estadounidense".

Medios estadounidenses han señalado que el paquete de medidas incluye aranceles e impuestos anuales sobre importaciones por valor de 30 000 millones a 60 000 millones de dólares.Las medidas podrían aplicarse a más de 100 productos que, según Trump, se habrían desarrollado por el espionaje comercial de China a empresas estadounidenses.

Las nuevas sanciones de EE.UU. podrían estar dirigidas hacia inversiones chinas en territorio estadounidense y limitar la entrega de visas a ciudadanos chinos.

Durante la campaña presidencial, Donald Trump afirmó que China era una de las culpables de la caída económica y pérdida de empleos en EE.UU. por lo que prometió revisar la relación comercial con la nación asiática. Estados Unidos y China mantienen fuertes lazos económicos y financieros.

Sin embargo, la administración Trump acusa a Pekín de "competencia desleal" al exportar hacia su mercado bienes fuertemente subvencionados vendidos a bajo precio, lo que ha conducido a un colosal déficit comercial estadounidense.

China anunció por medio del ministerio de Comercio que no se quedarán si hacer nada y “tomará definitivamente todas las medidas necesarias para defender con determinación sus derechos e intereses legítimos".

Pekín podría, en contrapartida, apuntar a productos estadounidenses como la soja, el sorgo y los cerdos, producidos en particular en las zonas que votaron por Trump en 2016.