Nueva doctrina nuclear de Estados Unidos apunta contra Rusia

La nueva doctrina nuclear de Estados Unidos, presentada este viernes por la adminstración del presidente Donald Trump, mantiene en líneas generales las propuestas de su predecesor, Barack Obama, pero adopta una postura más dura contra Rusia, país del que, asegura el texto, está renovando su arsenal para recuperar su estatus de superpotencia. El texto mantiene a Corea del Norte como principal amenaza.

El informe, de 74 páginas, indica que “Estados Unidos está comprometido con los esfuerzos dirigidos a la eliminación total del armamento nuclear, químico y biológico” y destaca que, “desde el fin de la Guerra Fría, Washington redujo en un 85 `por ciento sus arsenales nucleares y no desplegó nuevas armas durante más de dos décadas”.

“Estados Unidos sigue comprometido con la no proliferación de armas nucleares, cumple el Tratado de No Proliferación Nuclear y continúa su labor de reforzar el régimen de no proliferación”, según el texto. Sin embargo, EEUU ve “poco realista” el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, adoptado con el voto a favor de 122 Estados miembros de la ONU el 17 de julio de 2017, porque este no supone “la transformación de la seguridad internacional”.

Se señala que ese documento “podría perjudicar al régimen de no proliferación” y “a la seguridad de EEUU y sus aliados y socios que se basan en la disuasión nuclear estadounidense”, así como “minar la futura cooperación militar entre EEUU y los países que lo firmaron”.
Rusia.

Por otro lado, la nueva doctrina nuclear afirma que la modernización del potencial nuclear de Rusia apunta a que busca recuperar el estatus de superpotencia.

“Hoy Rusia está modernizando estas armas (nucleares), así como otros sistemas estratégicos. Nuestra mayor preocupación tiene que ver con la adopción por parte de Rusia de estrategias militares que consisten en lograr éxito a través de la ampliación del potencial nuclear”, afirma el documento, recogido en su integridad por la agencia de noticias rusa RIA Novosti.

Según la doctrina estadounidense, “esos hechos, junto con la anexión de Crimea por parte de Rusia (durante la crisis política de Ucrania en 2013-2014) y las amenazas nucleares para nuestros aliados, confirman la determinación de Moscú de volver al antagonismo de grandes potencias”.

Además, Washington afirma en su nueva doctrina que Moscú “amenaza con ser el primero en lanzar un ataque nuclear limitado porque considera erróneamente” que eso podría “paralizar a EEUU y la OTAN y de este modo poner fin al conflicto con las condiciones impuestas por Rusia”.

“Nuestra estrategia permitirá a Rusia entender que cualquier uso de armas nucleares, por muy limitado que sea, es inadmisible”, dice el documento.