Sábado, 22 de septiembre de 2018 5:15 AM

Argentina: devaluación sin freno e incertidumbre en las calles

En la Argentina de 2018, muchos rezan hoy para que no se repita la historia de hace 17 años, cuando el país colapsó, y mientras en los comercios reina la incertidumbre, en la calle solo se habla del dólar.

"Esto ya lo vivimos", fue la respuesta coincidente de varios transeúntes interrogados por Prensa Latina para saber su reacción frente a la hecatombe de la víspera, cuando, en tan solo 40 minutos, el billete estadounidense escaló de 34,50 a 42 pesos, trayendo una megadevaluación de la moneda nacional. Mientras, en Wall Street, las acciones argentinas se desmoronaron hasta casi un 19 por ciento, por un mercado inmerso en la desconfianza de los inversores.

El Ejecutivo ha hecho de todo para ponerle freno a la caída de la moneda nacional, desde el préstamo pedido al FMI, hasta invertir, reservar, endeudarse, subir las tasas de interés, pero hasta ahora el dólar sigue dando fuertes dolores de cabeza.

Eran pasada las 20:00, hora local, en las calles había gran efervescencia social por la marcha universitaria a la que se calcula asistieron 350 mil personas, muchos movidos por la lucha de los docentes por el recorte del presupuesto y mejor salario, pero también por el malestar que generó la "fiebre verde", que hizo devaluar aún más sus bolsillos.

Por la helada lluvia que caía, algunos se resguardaron en cafés, donde el tema del momento era el dólar. "Si pasa lo de 2001 —decía un hombre de unos 40 y tantos años a otro amigo—, me las voy a ver negra Che, porque en aquel momento tenia trabajo y ahora me las arreglo como puedo". Otros sacaban cuentas y pensaban, ya, a cuánto podrían subir los precios de los productos.

Algunos, casi expertos en economía, le explicaban a otros que preguntaban qué hacer frente a esta situación; las persianas de varios comercios bajaron temprano, cuando el dólar ya andaba por las nubes; en la calle, la tensión se sentía.

Desde el Gobierno, el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, en declaraciones a la prensa, salía a aclarar y despejar dudas tras participar en un evento: tanto por convicción como por realidad, la posibilitad de default no tiene ningún tipo de sustentabilidad, remarcó; y agregó: "Seguimos convencidos que no ha habido errores de intención o de rumbo, lo que sí ha habido son errores de táctica".

Por su parte, en su segunda declaración en dos días de alza consecutiva de la divisa estadounidense, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, encargado de llevar adelante el acuerdo de 50 mil millones de préstamo del FMI, señaló que "vamos a poder superar esta situación".

"Es importante llevar tranquilidad. Sabemos que los movimientos de moneda provocan angustias. El techo del dólar lo va a poner el mercado", enfatizó el titular, y sostuvo que hay un proceso de desconfianza. "Fuimos expuestos a shocks internacionales", dijo.

Dujovne adelantó que el venidero lunes anunciarán medidas fiscales para revertir la "situación transitoria de desconfianza y necesitar menos del mercado", y en las próximas horas viajará a Washington para definir los detalles del adelanto monetario que el Gobierno pidió al FMI.

Para rematar la jornada, en varias calles, ayer en la noche, se escucharon cacerolazos de muchos que sienten pánico hoy por lo que puede pasar en la ya convulsa economía argentina, sin contar los constantes tarifazos a los servicios básicos y el problema que enfrentan aquellos que han quedado despedidos por el recorte en el Estado y el cierre de fábricas producto de la caída del consumo.

Desde la oposición, varias voces se levantan, y mientras el interbloque Movimiento Evita-Libres del Sur pide crear un "Comité de Crisis" y un plan de medidas transitorias para hacer frente y frenar el impacto de la devaluación, desde el Frente para la Victoria reclamaron con urgencia la presencia en el Congreso de Dujovne y del presidente del Banco Central, Luis Caputo.

"Hay que encontrarle una solución política a esta crisis, que ya no es solo una crisis económica, se ha convertido en una crisis política y de gobernabilidad", declaró el diputado del Frente para la Victoria y secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, Hugo Yasky.

Analistas coinciden, hoy, en que el gobierno tiene que tomar un giro de 180 grados en su política económica, porque para muchos los números ya no dan, mientras los ciudadanos de a pie aseguran que, en cualquier momento, todo estalla.

Hoy los ojos se vuelven a posar en los mercados para ver si los números en las pizarras de los bancos ceden en este último día del agitado mes de agosto.


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