Vilma: sinónimo de amor, dulzura, respeto, confianza
Aún me parece escuchar su voz suave y pausada, con la que orientaba tareas a las avileñas, les daba la información pertinente, y descubría experiencias y anécdotas para ayudarlas a ser mejores.
Aún me parece escuchar su voz suave y pausada, con la que orientaba tareas a las avileñas, les daba la información pertinente, y descubría experiencias y anécdotas para ayudarlas a ser mejores.
Durante la noche del 11 de marzo de 1949 un grupo de marines estadounidenses borrachos, procedentes de naves ancladas en la bahía de La Habana, profanaron la estatua de José Martí en el Parque Central de la ciudad.
Casi todos los poetas moronenses han dedicado algún que otro verso a la legendaria figura de un hombre que, de la noche a la mañana, se convirtió en héroe.
En La Habana vivió exiliado casi una década el intelectual bolivariano Francisco Laguado Jayme (1898-1929), escritor y periodista, fundador y director de la revista Venezuela Libre.
"¿Y aquel del Camagüey, aquel diamante con alma de beso? Ama a su Amalia locamente, pero no la invita a levantar casa sino cuando vuelve de sus triunfos de estudiante en La Habana (…)
Difícil, para no calificar de imposible, debió resultar para el pensamiento de los colonialistas españoles, militares y políticos el hecho de que Antonio Maceo Grajales, un hombre negro, sin formación académica, venciera a oficiales de vasta experiencia.
Luego de concluir la histórica parada militar frente a las ruinas del fuerte español, ubicado en los potreros de la finca Santo Tomás, el Ejército Invasor tomó por el camino real que conducía a Iguará para entrar en Las Villas.
Tras 62 años, lo que sucedió el dos de diciembre de 1956, en la ribera inhóspita de Los Cayuelos, cerca del playazo de Las Coloradas, Niquero, costa suroriental de Cuba, clavó un jalón en la historia más reciente de Cuba.
La constitución definitiva del Ejército Invasor, el 30 de noviembre de 1895, en los potreros de Lázaro López, resulta uno de los momentos más trascendentales en las guerras por la independencia de Cuba.
Si tuviera que responder sobre mis más importantes sueños incumplidos, mencionaría, sin titubear: entrevistar a Fidel Castro.
El 27 de noviembre de 1871 fue, es y será símbolo de la dignidad y de la firmeza de espíritu que tiene la juventud cubana.
Hemos perdido la posibilidad de volver a ver a Fidel, de buscarlo en los reportes de la última visita, de escucharlo y de leer de lo mucho que siempre tenía que decir, escribí hace dos años por esta fecha.