Sábado, 20 de julio de 2019 1:59 PM

Siempre Vilma en Ciego de Ávila

La muerte siempre duele, es un quebranto que se clava en el medio del pecho y ahoga, al tiempo que el mundo se derrumba sobre uno. Lacera la de un familiar, un amigo, y la de aquellas personas que representaron mucho no solo para ti, sino para muchas personas.

El fallecimiento de un ser querido es algo que nunca podemos olvidar, ni con el paso del tiempo ni con la distancia. Todavía me parece que fue ayer aquel 18 de junio del 2007, cuando murió Vilma Espín Guillois, la eterna presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Doce años han transcurrido desde su partida física, que conmovió tanto a mujeres como hombres en nuestra Patria. Recuerdo como si fuera hoy el desfile interminable de personas para rendirle postrer tributo en Ciego de Ávila.

Vilma, como siempre la llamaron tanto quienes la conocieron como el pueblo cubano en general, fue, además de una dirigente femenina inolvidable, un ser humano extraordinario.

Mi profesión, la más bonita del mundo según Gabriel García Márquez, me posibilitó el enorme privilegio de dialogar con ella en diversas oportunidades, muchas durante sus recorridos de trabajo en territorio avileño.

Admiré en Vilma a la joven que se empinó como estudiante en la Universidad de Oriente, combatiente del Ejército Rebelde y líder indiscutible de la FMC.

La misma que, con su voz dulce y pausada, convencía con argumentos, indicaba la dirección correcta a seguir para cumplir las faenas, mediaba oportuna en los debates, sin imponer su autoridad, sino razones.

En conversaciones con avileñas que compartieron vivencias con ella, tanto en nuestro terruño como en otros lugares del Verde Caimán, conocí que, además de las tareas a chequear como parte de los recorridos, preguntaba por la familia, por la educación de los niños y jóvenes. Se preocupaba mucho por las personas, hasta por la manera en que vestían, el cuidado personal, la ética.

También me contaron que lograba con su ejemplo, con sus precisiones muy claras, con su inspiración, que los principios y los valores de las personas con las que interrelacionaba se fortalecieran.

Siempre amante de la familia, la música, las flores, de arreglarse bien, de tomar jugos de frutas naturales, le gustaba tocar todo con la mano, dialogaba hasta con el trabajador más sencillo. Siempre, en nuestros corazones, está Vilma.


Comentarios  

# Tatina 19-06-2019 13:37
Vilma: Mujer, ejemplo de combatiente, de fidelidad a la Patria, a los principios de la Revolución, a su pueblo, a sus hijos, a su esposo, a la vida que le tocó y eligió vivir. Madre amorosa, amiga, compañera,combatiente excepcional de la clandestinidad y la sierra. Supo combinar sus responsabilidades laborales, sociales y familiares. Dirigente capaz, creativa, dinámica, sencilla, humana, exigente y dulce. Cuantas cualidades en una MUJER, las cubanas nos inspiramos en tu ejemplo y seremos fieles a tu legado histórico. Gracias por hacernos de verdad MUJERES. Gracias por hacer para nosotras una REVOLUCiÓN. Siempre continuaremos siendo esa REVOLUCIÓN dentro de la que tu construistes.
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