Lunes, 19 de noviembre de 2018 12:04 AM

La impronta de Balbín

Pocos recuerdan la presencia de aquel hombre emprendedor, “aplatanado” en Ciego de Ávila, quien aunque español de cuna, sirvió a la causa independentista de la Isla.

Cuando llegó a la Ciudad de los Portales, en 1870, procedente de Sancti Spíritus, tenía apenas 700 pesos; al fallecer, el 31 de julio de 1930, su capital superaba los ocho millones.

Andrés de Piña y Varona le dedicó unos versos en el primer libro publicado en la región de La Trocha: Los hombres de Ciego de Ávila. Semblanzas (1893).

En 1886, el Ayuntamiento le otorgó la distinción “Hijo Adoptivo de Ciego de Ávila” y recibió la Gran Cruz de Isabel la Católica, por su labor eficaz y humanitaria, mientras se desempeñaba como Alcalde, en la rehabilitación del poblado, devastado por el ciclón San Teodoro.

IMPRONTA

La historia de este exitoso inmigrante comenzó en Lue, aldea ubicada en Asturias, donde nació el 26 de febrero del año 1847. Pronto comprendió que si permanecía en aquel lugar jamás saldría de la pobreza. Y tomó entonces la mejor decisión de su vida.

El 10 de junio de 1861 partió de España rumbo a La Habana, según registra el Archivo Histórico Provincial de Asturias. No demoró mucho en sobresalir dentro de la colonia hispana, afincada en Ciego de Ávila. Ya en la década de 1870 tuvo la iniciativa de construir la sede del Casino español, inmueble que hoy ocupa el Museo Provincial Simón Reyes.

Alejandro Suero Balbín estableció múltiples negocios: exportaba maderas, poseía almacenes de ropa y ferretería, Banco, fincas ganaderas y la emblemática panadería dulcería ubicada en Libertad, entre Honorato del Castillo y Maceo. Allí elaboraban las famosas galletas Balbín. También invirtió en la industria azucarera.

La revista Cuba en Europa, resaltaba en su edición del 15 de diciembre de 1915, la influencia de Balbín y otros miembros de la colonia hispana:
“Los antiguos inmigrantes españoles Vicente Pérez, Alejandro Suero Balbín, Manuel Llada, Vicente Iriondo, Jose Padró, Domingo Batlle y otros. Agradecidos por la excelente acogida que en Ciego de Ávila encontraran, han puesto todo su empeño en devolver con creces los favores recibidos en el que antes era un pueblo modestísimo y ahora es una ciudad rica, en vías de gran progreso y más creciente prosperidad.

“Esos laboriosos comerciantes e industriales españoles han levantado en Ciego de Ávila edificios que en grado sumo contribuyen a embellecer la población. Los que un día llegaron desprovistos de bienes de fortuna, hoy, tras una labor ímproba, han reunido importantes riquezas, han constituido familias muy prestigiosas y son ciudadanos honorables que gozan de general respeto y cariño, y, juntamente con los naturales del país, coadyuvan al engrandecimiento de nuestra patria”.

Balbín, presidió la Compañía Jai Alai en la ciudad de Ciego de Ávila, fundada el 12 de febrero de 1919. Esta entidad disponía de un capital de 250 mil pesos.

Sus vínculos con la Ciudad de los Portales iban más allá de los negocios, pues se casó con María de la Concepción Rodríguez Venegas de la Paz. De esa unión nacieron Álvaro Canuto, Leopoldo Quirino, David Odón y Amparo Teresa. Balbín vivió largas temporadas en Francia. Y financió los estudios de sus hijos en el extranjero. En París falleció su esposa en 1899. Fue enterrada en el famoso cementerio del Pére Lachaise. No olvidaba, tampoco, la aldea natal, por eso contribuyó a la creación de una escuela primaria en aquella localidad.

Todavía forma parte de la memoria popular avileña la acción noble del asturiano cuando donó 40 000 metros cuadrados de su hacienda El Bagá para que se estableciera el camposanto, inaugurado el 8 de febrero de 1911, en la cabecera municipal.

MAGNATE EN CIENFUEGOS

Las inversiones de Balbín llegaron hasta Cienfuegos a partir de 1902.

Con el astur Acisclo del Valle, constituyó la Compañía Suero Balbín y Valle, dedicada “a la compraventa de víveres al por mayor y menor, su importación y exportación, comisiones de todo género, refracciones de fincas y operaciones de banca”.

Eran dueños “de inmensos almacenes y muelles marítimos, fincas destinadas al depósito de mercancías, líneas férreas, propietarios del central San Lino, uno de los de mayor productividad en la antigua provincia de Santa Clara”, nos dice el historiador Alejandro García Rodríguez en su trabajo: Los grandes comerciantes asturianos dentro de la dinámica comercial de la región cienfueguera. (1880–1920).

•Apuntes para su estudio, consulte aquí

En relación con las actividades bancarias, aporta más información el estudio Las entidades de crédito en Cienfuegos (1901-1920): ¿dualidad estructural de la banca?. El manejo de un capital de 150 000 pesos en oro español le permitió ofrecer los servicios de pagos por cable, el giro de letras a corta y larga distancia.

Así como la concesión de cartas de crédito sobre New York, Nueva Orleans, Filadelfia, Londres, París, Lisboa, Oporto, Madrid, Barcelona y demás capitales provinciales de la península ibérica, Islas Canarias y Baleares.

En 1919, ante la muerte de Acisclo del Valle, se modificó la razón social para denominarse Alejandro Suero Balbín y Cía. En julio de 1920 se liquidó la misma, resultado de las pérdidas por la especulación azucarera, las cuales ascendieron a una deuda de cinco millones; con un activo de 5 328 157 pesos y unos 923 157 en caja, la firma satisfizo a los acreedores y le quedó un efectivo de 70 736”.

CONFIDENTE MAMBÍ

Quizás la primera pista, acerca de la colaboración de Balbín con la causa independentista, se encuentra en el Cuaderno de Apuntes No. 3, de José Martí, donde escribió breves líneas enigmáticas, como correspondía al lenguaje de los conspiradores: “Severo Pina-Scti. Spíritus. Los tres Laera: en negocios de madera: a Alejando Suero Balbín. Manuel Laera”.

Nueva información confirmaba la actividad clandestina del acaudalado comerciante. Era incluida en el tomo 4, de la obra Diario de soldado, de Fermín Valdés Domínguez, quien fue jefe de Despacho de Máximo Gómez cuando el Generalísimo combatía al Oeste de la Trocha en la Guerra del 95.

Manuel (Chicho) Torres Cruz, el agente No. 1 de la inteligencia mambisa en Ciego de Ávila, vinculó a Balbín con el Coronel del Ejército Libertador José Braulio Alemán, Jefe de Confidencias de la Trocha. Este oficial, en carta del 27 de mayo de 1897, le decía a Máximo Gómez: “Don Alejandro Suero Balbín, español de verdad puede servirnos con carta de Ud. si Ud. lo solicita. Es un ricacho que en la pasada guerra sirvió.” (T.4 p. 93)

Ya en ese momento existía el Club Alemán, en la capital de la Trocha, encargado de suministrar a los mambises pertrechos e información sobre el movimiento de tropas. Por muchas medidas que se adoptaban para burlar la vigilancia enemiga no siempre podían lograrlo estos patriotas del silencio.

A principios del mes de junio, al ser capturada correspondencia del General Francisco Carrillo, quedó develada la identidad de los detenidos: J. R. Torres, González, Cruz, Companioni, Andrés Visiedo y Luciano Echamendi y tres agentes más, cuyos nombres no registró José Braulio en un informe al Generalísimo firmado el 3 de junio. De inmediato fueron enviados a la fortaleza de La Cabaña, en La Habana.

En la relación estaba Balbín. Pero él tuvo mejor destino. Valeriano Weyler, capitán general del gobierno colonial, tuvo en cuenta los servicios prestados en otros tiempos a la Metrópoli y la sólida fortuna del prisionero. Se conformó con desterrarlo a España.

Después de regresar de Europa, al finalizar la contienda, y acrecentar sus propiedades, los últimos días de Balbín transcurrieron en La Habana. Hoy, es lamentable, pocos recuerdan la presencia de aquel hombre emprendedor, “aplatanado” en Cuba, quien aunque español de cuna, sirvió a la causa independentista de la Isla.


Comentarios  

# senelio ceballos 18-07-2018 07:47
Saludos Lic.Jose A.!! MUY buen articulo, historico y sobre todo hoy [2018..Cuando reescribimos una nueva constitucion y leyes para los autonomos [CUENTAPROPISTAS].... Un buen ejemplo de EMPRENDEDOR y Caritas [ CASAS VALDES]...NO solo se preocupo por su familia y por su pueblo y chicos sin escuelas...BRAVO!!..Quintana.. Ud es especialistas en esos TEMAS..Por favor!! Buscad otros ejemplos pero mas cerca de nosotros en tiempo historicos..Digamos entre 1950-59.
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# Acisclo del Valle 19-07-2018 05:50
Profesor Quinta muy buen artículo, trata de contactar conmigo, tengo más información que aportarle para su futura investigación.
Es ejemplo de emprendedor pero el final que tuvo sus propiedades expropiadas por el Gobierno actual no espero sea alentador para los cuentapepistas.
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# Jorge 19-07-2018 09:11
Excelente. Debería rescatarse todo lo que nos permita conocer mejor la historia de nuestra provincia, para orgullo de los avileños. Aún se desconoce mucho. Éxitos, y que continue este tipo de trabajo. Y ojala se rescate toda la arquitectura de nuestro centro de la ciudad, y de Morón, joyas que hoy sienten el paso del tiempo. Eso también es parte de nuestra historia e identidad.
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# José Antonio Quintana 20-07-2018 23:52
Gracias a todos. Si les interesa recibir mis crónica y libros sobre Ciego de Ávila puede escribirme a
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# barbaro martinez 24-07-2018 17:27
alguien me conto que BALBIN, como muchos comerciantes colaboraban con ESPAñOLES y MAMBISES, para estar en BUENA con las dos partes.
conosi a un familiar de acisclo del valle en OVIEDO asturias.
INCREIBLE que TUMBARAN la casa de balbin,unas de las primeras de dos plantas en ciego.
ahh OTRA anecdota, dicen que un dia BALBIN dono un saco de Arina de castilla y el que lo recibio le dijo BALBIN Arina es con H y balbin le dijo pues pongalo con H y sin mi firma y no se lo daran y al final no le dio el saco de ARINA.

NO puedo dar fe de la verdad de estos ''cuentos'' contados por alguien

brmh
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