Crisol de la unidad

En el aniversario 58 del nacimiento de la Asociación de Jóvenes Rebeldes en Ciego de Ávila.

El 21 de octubre de 1960 se integran las organizaciones juveniles revolucionarias en la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR), que surge bajo la inspiración del Comandante Ernesto Che Guevara para agrupar a quienes, con edades de 13 a 18 años, no trabajaban ni estudiaban, dadas las condiciones heredadas de la etapa Neocolonial. Fue públicamente presentada por el propio Guerrillero Heroico en el acto conmemorativo del natalicio de nuestro Héroe Nacional, el 28 de enero de 1960.

Al inicio, la AJR en Ciego de Ávila se formó en torno al Escuadrón 23 Ángel del Castillo, del Ejército Rebelde, y tuvo como oficina de inscripciones la azotea del edificio del antiguo Ayuntamiento. Fue designado como responsable civil Rafael Andrés Durán Pérez, y en la parte militar, el soldado rebelde José Sotolongo, quien atendía el trabajo de la organización, en especial, lo relacionado con el envío de jóvenes a la Sierra Maestra, a partir del 3 de junio de ese año, para engrosar las filas del Movimiento Cinco Picos.

La celebración de la Primera Plenaria Nacional de la AJR, entre el 21 y 23 de octubre de 1960, en la capital, hizo realidad la integración del movimiento juvenil en Ciego de Ávila bajo el principio de unidad revolucionaria y la consigna de Estudio, Trabajo y Fusil. Con los acuerdos adoptados por la Primera Plenaria de la AJR cambia su carácter y contenido. De una organización estructurada en brigadas, pelotones y escuadras, deviene fuerza juvenil que asume tareas, sin que estén organizados militarmente sus miembros.

En respuesta al llamamiento realizado, las organizaciones políticas de Ciego de Ávila seleccionaron a un grupo de jóvenes, entre estos Remigio Ruiz Vergara, Reynaldo Noa, Ramiro Herrera, Omar Padrón, Félix García Fernández, Aida Lebroc y otros, sobre quienes recayó la responsabilidad de impulsar la creación de la organización en cada fábrica, granja agrícola, asociación campesina, centros de trabajos, planteles estudiantiles, cabecera de poblados y barrios.

La presentación oficial de la AJR se efectuó en noviembre de 1960, en acto celebrado frente al parque Martí, allí se seleccionaron como miembros de honor el teniente Everildo Vigistaín Morales, perteneciente al Movimiento Revolucionario 26 de Julio, y Gustavo Cruz Ramírez, fundador del Directorio Revolucionario 13 de Marzo en el territorio avileño.

Fueron escogidos jóvenes para integrar el movimiento de los Cinco Picos y creadas las Brigadas Juveniles de Trabajo Revolucionario. Llegaron a formarse unas 70 brigadas en centros de trabajo y de estudio, cada una con un promedio de 15 a 20 jóvenes. Desarrollaron variadas actividades como las agrícolas, en especial, la limpia y siembra de caña, la recogida de algodón y de otros productos, y asumieron diversas actividades culturales, educativas, agrícolas e ideológicas. Tal es el caso del llamado a integrar el Destacamento para la Escuela Vocacional para Maestros Sierra Maestra en Minas del Frío.

Provenientes de diferentes organizaciones y sectores sociales del territorio se fueron incorporando a la naciente organización. Así lo hicieron miembros del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, de la Juventud Socialista, de la Asociación de Estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza, de la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Comercio, de la Asociación de Jóvenes de la Esperanza y Fraternidad, entre otras.

Al igual que en el resto del país, la AJR desempeñó un rol protagónico en la Campaña de Alfabetización. La actividad de cierre de la Campaña se efectuó el 10 de diciembre de 1961, en la calle Joaquín de Agüero, entre Maceo y Simón Reyes, lugar donde se proclamó el municipio Territorio Libre de Analfabetismo.

Ante la agresión mercenaria por Playa Girón, los jóvenes rebeldes avileños convirtieron sus locales en cuarteles, organizaron amplias manifestaciones de repudio contra el ataque mercenario y varios participaron en acciones combativas. Tal actitud la asumieron también los jóvenes que integraron los batallones de Lucha Contra Bandidos. Asimismo, participaron en las intervenciones, las nacionalizaciones y el canje de la moneda.