31 de diciembre: Emboscada y combate de Las Margaritas

Este 31 de diciembre, se estará cumpliendo el aniversario 59 de un hecho que engrosa parte de la historia de la última guerra de liberación nacional en el territorio de Ciego de Ávila: la emboscada y el combate de Las Margaritas, que tuvo como escenario a ese punto geográfico situado en el actual municipio de los bellos paisajes: Florencia.

Se conoce que desde el 24 de diciembre, y de acuerdo con la dirección del Ejército Rebelde de ir liquidando las posiciones que ocupaban las fuerzas de la tiranía, se tomó la decisión por el mando de las fuerzas rebeldes que operaban en la zona de Tamarindo, de situar una emboscada en la carretera que comunicaba a ese poblado con la carretera del Circuito Norte, y de poner una avanzada rebelde en la cercanía del cuartel, que había sido reforzado, con el fin de impedir la retirada de los soldados allí establecidos.

Datos ofrecidos por el coronel en retiro Celso Orlando Hernández, entonces primer teniente del Ejército Rebelde, precisan que esta misión le fue asignada a varias escuadras, una de ellas a su mando: las restantes estarían lideradas por los tenientes Antonio Olivera Yánez, Gabriel Gómez García y Félix Jiménez. Al frente iría el excapitán Jaime Vega, quien en reunión con sus subordinados seleccionó el lugar para realizar la asechanza y dio las instrucciones pertinentes a su tropa.

En la mañana del 28, las guardias detectan el recorrido de un jeep del ejército de la tiranía en tránsito por la carretera hacia Tamarindo. Sus ocupantes, al acercarse a la zona de la celada, disparan hacia las pequeñas elevaciones. Los rebeldes ocupan sus posiciones en dirección contraria al plan, pero reciben la orden de no tirar hasta que los enemigos estuvieran al alcance de los fusiles. Sucede que como mismo llegaron los guardias, se retiraron.

Al parecer, según la narración, había sido una exploración para notar la presencia de las tropas de alzados, algo que no lograron, gracias al silencio que guardaron las armas de los patriotas.

Por supuesto que tal episodio fue del conocimiento de los capitanes Roberto León y López Legón, oficiales al mando de un grupo de combatientes de la Columna 11 Cándido González, alertas en el puesto de mando del campamento de Hoyo del Indio, quienes decidieron reforzar las escuadras con compañeros mejor armados, entre estos, algunos de los integrantes del destacamento guerrillero avileño Reinaldo León Yera.

En horas tempranas del 31 de diciembre se produce el intento de retirada de las fuerzas enemigas enclavadas en el cuartel de Tamarindo: tres camiones en columna que intentaban abordar el Circuito Norte para dirigirse hacia Morón.

Cuando los vehículos estuvieron a tiro de los fusiles rebeldes, comenzó el tiroteo para abortar la huida de los guardias. A la par, un grupo enemigo se movía con el fin de ocupar lugares privilegiados del terreno por el flanco izquierdo, tomar las pequeñas lomas y atacar a los rebeldes por la retaguardia, lo cual fue impedido por los miembros de la escuadra del primer teniente Celso Orlando.

Al no poder forzar esa dirección, el enemigo se retira, y unas 12 horas después vuelven a la carga por la carretera, intento fallido, dada la valentía de los rebeldes, que los obligó a dirigirse hacia el cuartel de Tamarindo con numerosas bajas. Luego se supo que la compañía derrotada salió del cubil ese mismo día a pie, por el campo, buscando la carretera del Circuito Norte.

Según el parte cursado por el teniente coronel Curbelo del Sol, los soldados de la II Compañía de Combate, en el afán de llegar a la tierra de El Gallo tuvieron un muerto y ocho heridos.

Era el 31 de diciembre de 1958. La fiera herida lanzaba sus últimos aullidos para dar paso, en la madrugada del primero de enero de 1959, al triunfo de la unidad en torno al Ejército Rebelde y a su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y a la pléyade de revolucionarios que conquistaron para el sufrido Caimán antillano y su pueblo, libertar, soberanía e independencia.