Zafra en Ciego de Ávila: sacarle ventaja a la lluvia

De nuevo la lluvia de los últimos cinco días ha interferido el normal desarrollo de la actual temporada. Tal imponderable tiene detenidas, en su inmensa mayoría, las cosechadoras mecánicas y, por ende, los centrales no han dispuesto de la materia prima necesaria para moler y extraer el necesario oro dulce en Ciego de Ávila.

Sin embargo, la batalla está planteada hace rato. Y en cada frente de corte o ingenio la voluntad de miles de hombres y mujeres está lista para asumir los retos que imponga el momento actual. Para ellos está clara la meta: materializar las 131 000 toneladas.

Un vistazo al último cierre indica que la provincia acumula el 88,60 de su plan y se ubicaba en el segundo lugar en el país; mientras en el caso de la emulación en ese nivel, el emblemático central Primero de Enero anclaba en el tercer puesto, con 95 tantos porcentuales en ese indicador, luego, en el décimo, está el Ciro Redondo.

Más alejados en la tabla de posiciones se localizan el Ecuador y el Enrique Varona, ingenios que no habían podido echar a andar sus máquinas al cierre de esta información, debido a la gran humedad residual persistente en sus áreas abastecedoras.

En el caso particular de los refinadores baragüenses, estos ya debían haber vencido su plan del oro blanco. Al comentar la situación actual, el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, aseveró que las fuerzas, tanto las de la cosecha como las industriales, están dispuestas a redoblar su accionar tan pronto las condiciones climáticas y de los campos lo permitan.

Dio a conocer, además, que antes de la aparición de las precipitaciones, el rendimiento fabril se comportaba por encima del fijado para la fecha y anunció que la caña para cumplir el compromiso anual está, pues, los estimados agrícolas se comportan al 107 por ciento.

Agregó que en esta recta final los cuatro centrales, junto con las fuerzas de corte y tiro, serán los principales protagonistas de un gigantesco esfuerzo que debe ser coronado por el éxito. “La batalla, cuando arranquemos, ha de estar signada por la calidad, sobre todo en cada ingenio, y para garantizarla, entre otras medidas, hemos orientado el acopio de paja para molerla una o dos veces al día, según las disponibilidades de bagazo en cada una de las fábricas.”

El tiempo apremia ante la posibilidad de una primavera que se anuncia temprana. Urge, pues, tensar, con los directivos y los cuadros administrativos y sindicales al frente, los mecanismos que fortalecen tanto la atención a los hombres y mujeres en zafra como las microemulaciones y la estimulación a los que más se destaquen.