Ya muele el Ciro Redondo

inter central ciro redondoAlejandro García En desafío a las incidencias del clima –frío incluido–, el central Ciro Redondo comenzó a moler en las primeras horas de la mañana de este viernes, para convertirse en la segunda fábrica de crudo de la provincia Ciego de Ávila en incorporarse a la campaña 2017–2018.

Dislocadas en varios frentes, las fuerzas locales de corte y transportación laboran con el propósito de satisfacer, desde los momentos iniciales, sus planes de derribo y tiro con la calidad requerida, sobre todo, en combate frontal contra las pérdidas en cosecha y la reducción de las materias extrañas.

El llamado Coloso del Centro entró al ruedo con varios días de atraso, debido al exceso de humedad dejada en los campos por las lluvias, pero está en condiciones de moler bien, alcanzar la estabilidad adecuada y de satisfacer los volúmenes de caña a procesar y el plan de azúcar fijado para la recién estrenada temporada.

Junto a esta buena noticia llega otra: la reincorporación del baragüense central–refinería Ecuador, del municipio de Baraguá, tras una semana de interrupción por la lluvia.

“Lo importante es que arrancó, lleva tres días moliendo estable, tal y como lo hacía al detener el proceso; y está produciendo refino, vital para la satisfacción de la canasta básica del país y de los compromisos internos. Vemos una situación favorable tanto en la cosecha como en la fábrica”, precisó el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera en Ciego de Ávila.

Al referirse a la situación del central Primero de Enero, dijo que tiene fecha de arrancada para la semana entrante, aunque comentó ligeros atrasos en la maquinaria de cosecha, pues la situación existente en el país con los gases industriales obligó a priorizar a los ingenios que, por sus fechas de arrancada, comenzaban primero.

Se conoció que en el central chambero Enrique Varona González, se debe realizar el ejercicio de zafra este sábado, para probar los equipos fabriles y de cosecha, y de alcanzar resultados satisfactorios, como se espera, se completaría la nómina moledora de la provincia en los primeros días de febrero.

El directivo insistió que en cada puesto de trabajo se tiene que desatar la guerra contra las pérdidas en la cosecha y las materias extrañas, lo cual significa que no se puede quedar en el campo ni un solo trozo de caña, y reducir a su mínima expresión la entrada de impurezas a las plantas moledoras, “pues ambos factores, junto al logro de una mayor eficiencia en la operación de cada una de las fábricas en acción, son posibles si desde ya, se colocan en el punto de mira la exigencia y la disciplina”.