Turismo, otra batalla ganada en Ciego de Ávila

Con récord en el número de visitantes durante  2017, Jardines del Rey se reafirma como unos de los destinos turísticos más promisorios y dinámicos no solo de Cuba, sino también del área del Caribe.

Por un momento pudo parecer que el huracán Irma, el 8 de septiembre, podría detener el avance del enclave formado por los cayos Coco y Guillermo, al norte de Ciego de Ávila, pues en una noche dañó más de 6 000 habitaciones, de las casi 8 000 existentes, además de decenas de instalaciones extrahoteleras.

Pero el empeño del Estado cubano y la voluntad de los hombres hicieron posible lo que parecía irrealizable: devolverle la vitalidad al polo en poco más de dos meses, incluido su aeropuerto internacional y comenzar la temporada invernal, denominada alta del turismo en Cuba, en tiempo y forma.

De ello dan fe los más de 3 000 turistas alojados a mediados de diciembre en los hoteles, muchos de ellos repitentes hasta por 20 ocasiones, quienes quisieron comprobar con ojos propios la certeza de
la recuperación.

Para su sorpresa el enclave, verdadero paraíso de la Naturaleza, muestra una imagen renovada, más acogedora y funcional que antes del azote de Irma, con nuevas ofertas, soleadores, rediseño y ampliación de sus centros gastronómicos, cambio de mobiliario y color de los cuartos, entre otras acciones.

A los mercados ya tradicionales como Canadá y Reino Unido se suman otros como Rusia, Portugal y Argentina, en consonancia con lo cual aumentan las operaciones aéreas hasta concluir el último mes del año con unos 100 vuelos internacionales y otros que enlazan el cayo con otros destinos de la Isla.

También a disposición del visitante funcionan nuevamente una marina, un delfinario, la torre de cristal, y en enero próximo se prevé la reapertura del cable esquí, el único de su tipo en la zona caribeña.

Como locomotora de la economía, la actividad turística en Ciego de Ávila también estimula otras esferas entre las que destacan las producciones agrícolas y de industrias como la de cítricos Ceballos, muebles, lácteos, cárnicos y de utensilios de aseo Cepil.

A la par, la Naturaleza, ayudada por las lluvias de las últimas semanas, se resarce de los daños que ocasionaron los vientos huracanados a la floresta y vuelve a cobijar a las aves cantoras y migratorias , como augurio de un nuevo año cargado de retos y sueños.