Sin refrigerador no hay paraíso

Tal vez el electrodoméstico más apreciado por la familia cubana sea el refrigerador. Su sola presencia dentro del hogar supone una tranquilidad, pero esa tranquilidad es demasiado frágil

A las puertas del Taller 101 de Refrigeración, en Ciego de Ávila, la gente acude con las esperanzas descongeladas y, en los últimos tiempos, se van como llegan. Miguel Ángel Figueroa Rodríguez a veces no sabe qué decir cuando agota todos los eufemismos y, aún así, los clientes no entienden y descargan en él, que apenas tiene salario de jefe de taller, la frustración hirviente de un refrigerador roto y sin posibles soluciones.

RefrigeradoresLa lista de refrigeradores pendientes por reparación asciende a 700, pero es muy probable que la demanda real sea mayorDentro de la nave, una veintena de equipos parecieran esperar un milagro o el acta de defunción, no se puede precisar. Amontonados en las esquinas son como islas blanco-amarillentas pobladas por náufragos de apellidos ilustres, Haier, Samsung, Frigidaire. Miguel Ángel arquea las cejas y cuenta que esos están allí casi por equivocación, pues fueron admitidos para diagnóstico y ahora no hay piezas de repuesto.

Cuando se trata de refrigeradores, pasa lo mismo en los otros 11 talleres de este tipo en la provincia. Lo confirma José Ángel Flores Saavedra, jefe del Departamento del Programa de Ahorro Energético (PAE) de la Empresa Provincial de Servicios Técnicos y Personales, quien conoce al dedillo los entresijos de este sector pues, con 40 años de trabajo allí, ha visto tiempos buenos y malos. "Hace más de dos años, fundamentalmente en la refrigeración —dice—, todo está muy deprimido".

Los números lo ilustran mejor: 700 clientes aguardan la sustitución del mueble de su equipo, hay otros tantos urgidos de juntas y una cifra igual, o superior, a la espera de una máquina. Eso, aclaremos, son solo los reportados. En el 101, Miguel Ángel Figueroa ha visto gente que al constatar por dónde va la lista decide marcharse con su falta de frío a otra parte.

Un problema viejo… y caliente

El déficit más agudo de piezas de repuesto para los refrigeradores sustituidos y vendidos a la población al calor de la Revolución Energética comenzó en 2015 y no ha menguado.

Flores Saavedra asegura que entre 2014 y 2015 llevaron a cero los equipos pendientes, tanto de cocción como de refrigeración; hoy la lista asciende a 14 461. Esa es una circunstancia resultado de otra: los almacenes centrales de la Empresa apenas reciben el 20 por ciento de las piezas demandadas y, hasta la fecha, del total de recursos necesarios para la reparación solo han dispuesto de unos pocos (termostatos, varillas, gas refrigerante).

Miguel ÁngelMiguel Ángel (a la derecha) y Roque ya no saben qué explicación ofrecer a quienes buscan recongelar las esperanzasJosé Ángel repite lo que le han informado. Se supone, en el segundo semestre comience a llegar algo.

Para las marcas Samsung y LG el desabastecimiento es, incluso, más antiguo. Desde hace cinco años el país perdió el contrato con los proveedores y ahora no hay repuestos ni respuestas. Si antes se reparaban entre 120 y 130 refrigeradores al mes, este año Miguel Ángel Figueroa y sus 14 trabajadores no han podido enfriarles el alma a muchas familias avileñas, por más que la frase pudiera significar todo lo contrario. Si se rompe el “frío”, la sangre, como el agua, se calienta.

• Las fechas coinciden. Este trabajo periodístico de Granma, fechado en 2014, casi anunciaba lo que vendría después

Pero esos no son los que más se rompen. El peor de todos, dice enfático el jefe del taller 101, es el Haier 250, el de dos puertas. “Y el de una sola puerta, el 08, traía una máquina malísima, con una caja de bolas 'planetaria' que generaba una limalla con el propio movimiento y terminaba por romper el motocompresor. De esos tuvimos aquí unos cuantos”.

En la unidad, ubicada en la calle Eduardo Mármol, entre Marcial Gómez y Honorato del Castillo, hace un par de años recibían 70 u 80 muebles, cada dos o tres meses, y 20 o 30 máquinas de refrigeración. En 2018 no han entrado muebles, y, hasta el día en que conversamos, solo habían repuesto 17 máquinas.

Lo tragicómico, apunta uno de los mecánicos, es que los motocompresores de los equipos recogidos y desactivados en Materias Primas servirían como piezas de recambio, no ahora cuando la escasez es crítica, sino desde antes.

Sin alternativas

Precio de refrigeradorHay que pensarlo mucho para adquirir un refrigerador en las cadenas de tiendas recaudadoras de divisas. Los precios son de “otro mundo”La falta de piezas de repuesto es un problema de dos vías. Por una carrilera van los dolientes, con su calor a cuestas y escasísimas alternativas (la oferta en pesos convertibles no cumple con el concepto de alternativa; no hay en la actualidad ningún producto por debajo de los 600.00 CUC=15 000.00 MN= 16 veces el salario promedio mensual).

Y, por otra, los trabajadores de la Empresa de Servicios Técnicos y Personales que, sin recursos para trabajar, están al borde de un proceso de disponibilidad laboral. En 2017 la entidad avileña incumplió su plan económico y, al cierre del primer semestre de 2018, va por el mismo camino. La sentencia de Flores Saavedra aporta otro elemento a considerar: “Podríamos perder toda esa fuerza calificada en la que hemos invertido tiempo y dinero en su capacitación si no se resuelve esta situación”.

Con todo y que se ha extendido la creencia de que las piezas y componentes utilizados por los mecánicos particulares salen de los almacenes y talleres del Estado, lo cierto es que cada vez menos se puede “inventar”, a falta de suministros.

En 2015, la entonces directora de la Empresa Comercializadora de Equipos, Piezas y Accesorios Electrodomésticos (Ecepae), explicó al periódico Trabajadores que los mayores problemas (en cuanto a las piezas de repuesto) se habían manifestado con el Haier 250 —uno de los cinco modelos distribuidos— y que el programa trabajaba con 117 surtidos en la refrigeración. “De ellos, la industria nacional solo garantiza uno, la junta —tanto de conservación como de congelación— de todos los modelos, fabricados por la Industria Nacional Productora de Utensilios Domésticos (Inpud) de Villa Clara”.

Todo parece indicar que aquellas carencias se mantienen.

La escasez de partes y componentes de los equipos Haier tiende a la paradoja, pues esa empresa china es líder en el mercado mundial de electrodomésticos y tiene presencia activa en Cuba, pero, tal y como comentó a la Agencia Cubana de Noticias, en 2009, el vicepresidente de ese grupo empresarial, los refrigeradores fueron diseñados “para uso exclusivo de la Isla, con adaptaciones tecnológicas acordes a las costumbres cubanas de consumo”.

El Ministerio de Industrias, no obstante, al rendir cuentas de su gestión ante el Parlamento cubano de su gestión en julio de 2016, dijo que se había asegurado “la entrega al MINCIN de piezas de repuesto para los equipos del PAE a partir de la producción nacional e importaciones, aun cuando no han sido siempre oportunas las entregas de juntas, muebles y motocompesores para los refrigeradores”. La realidad en los talleres avileños dice otra cosa.

En tanto, el mercado informal tiene proveedores bastante estables y usan las plataformas digitales para los negocios. En el portal web porlalivre.com se puede comprar una junta de refrigerador, traída de Canadá, por 100.00 CUC y en revolico.com hay relay, timers, motocompresores…

Anuncio

Mientras en la calle un técnico asegura puede arreglar el Haier 250 que otros consideran desechable, cortándolo por dentro y sustituyendo las tuberías por conductos de cobre y poniendo láminas de cinc galvanizado, Miguel Ángel Figueroa se encoge de hombros y dice que no sabe de dónde salen esos materiales, pues a su taller no le asignan nada de eso; ni porque es el único de la provincia donde además de reparación se oferta el servicio de chapistería.

En una esquina de la enorme nave, Pedro Quesada no deja de trabajar y, a la vez que martillea el pedazo de chapa sobre la desvencijada puerta de un refrigerador sin nombre, cuenta que antes de los ocho o 10 años transcurridos en el 101 ya trabajaba como chapista en Gaspar. De las antiguas estructuras del taller, que en el pasado fue fundición, Pedro ha ido cortando pequeños trozos de metal para hacer las bisagras de los equipos. Su innovación también transcurre en dos vías.

Pedro QuesadaPedro Quesada se ha quedado sin vigas de donde sacar los retazos de metal para hacer las bisagras Por una, va la satisfacción del cliente y, por otra, su remuneración. Sería injusto, eso sí, asegurar que la segunda condicionó a la primera.

Todo el sistema de reparación y mantenimiento de equipos electrodomésticos, encargado a la Empresa de Servicios Técnicos y Personales, no solo está en vilo por la falta de piezas (y por ende el deficiente desempeño empresarial), sino por el incumplimiento de otras garantías con las que nació el programa.

En los inicios cada taller contaba con un medio de transporte que permitía dejar un fondo de giro (refrigerador de repuesto) mientras se arreglaba el del cliente.

Hoy en ningún taller se dispone del fondo de giro y, al menos el 101, no cuenta con el Piaggio y ya no puede llegar a los consejos populares más alejados del municipio cabecera. Flores Saavedra agrega que, en el caso ideal en que estuvieran las piezas y la transportación, entonces faltaría el combustible.

• Juventud Rebelde se hace las mismas preguntas que Invasor

Aun cuando los electrodomésticos constituyen una de las líneas de producción a desarrollar por parte del sistema empresarial atendido por el Ministerio de Industrias, solo la empresa 1ro de Mayo (INPUD), de Villa Clara, fabrica refrigeradores y piezas de repuesto, específicamente las juntas. Pero sus producciones no son suficientes para cubrir la demanda nacional ni la presencia activa de la empresa china Haier en Cuba se traduce en garantía de sostenibilidad para el PAE.

A estas alturas, cuando todos los equipos comercializados en el contexto de la Revolución Energética han cumplido hasta dos ciclos vitales, toca concebir soluciones inmediatas y sostenibles, si es que se pueden conjugar esas dos cualidades (una política crediticia tal vez, mayor capacidad de sustitución de importaciones, buscar proveedores de equipos menos costosos para el mercado interno sin detrimento a la calidad, …algo); porque lo cierto es que, en el eterno verano que nos abrasa, sin refrigeradores no hay paraíso.