Productores avileños con ambicioso proyecto frutícola (+Galería)

Un ambiciosos proyecto aplican productores de Ciego de Ávila para completar más de 17 mil hectáreas de frutos tropicales antes de que concluya el 2020 y duplicar así las plantaciones actuales de piña, guayaba, mango y guayaba.

Al cierre del año anterior había en tierras avileñas más de nueve mil hectáreas de esas especies, a pesar de los daños del huracán Irma, que también afectaron la papaya, el coco y el aguacate, especialmente en la Empresa Agroindustrial Ceballos (EAC) y áreas campesinas.

El programa se enmarca demás en la aplicación de la agroecología con el empleo de viveros tecnificados y posturas de calidad, todo ello aprovechando los recursos disponibles y la contribución de especialistas de la Unidad Empresarial de Base de Sanidad Vegetal para eliminar insectos o plagas y aumentar la fertilidad de los suelos.

En opinión del ingeniero Wilver Bringas Fernández, director de la EAC, desde hace varios años sus trabajadores y técnicos protegen los suelos con abonos orgánicos, fomentan la biodiversidad y se desarrolla en algunas de sus plantaciones el ganado ovino-caprino y otras especies.

Ciego de Ávila sabe a frutas

A la par del plan puesto en marcha se prioriza la siembra de la piña MD-2 y la Española Roja, a fin de alcanzar dos mil hectáreas entre ambas para incrementar las entregas al turismo y también la exportación de la primera de esas especies, introducida en 2012 en Ciego de Ávila con híbridos de Costa Rica.

El pasado año la provincia avileña solamente acopió siete mil 700 toneladas de la dulce fruta, cantidad muy por debajo de las necesidades, por lo que hubo que trasladar algunos volúmenes de Villa Clara para Ciego de Ávila.

Reinaldo de Ávila Guerra, ingeniero al frente de este cultivo en el sur de la provincia, precisó que la MD-2 requiere atenciones culturales exactas, buen drenaje, nivelación de los suelos, sistemas de irrigación, fertilizantes, herbicidas y pesticidas, pero sus rendimientos pueden llegar hasta 80 toneladas por hectárea, cuatro veces más que la otra variedad.

El sector agropecuario de la provincia dispone de 14 pequeñas industrias y un combinado, donde se elabora la reina de las frutas en conservas, jugos, néctares, rodajas y segmentos en almíbar, destinados al turismo, los mercados locales y otros centros.