Preparan a campesinos avileños sobre pagos de tributos

Oportuno para aclarar dudas, hacer preguntas y salir con más claridad, resultó el seminario para productores y unidades del sector cooperativo y campesino en Ciego de Ávila, acerca de asuntos relacionados con la aplicación del sistema tributario en ese ámbito.

Ese espacio concretó detalles en torno a los impuestos aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular por concepto de utilidades en las Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS), ingresos personales de productores individuales del sector no cañero (previa declaración jurada al cierre de año), así como ociosidad de las tierras, con despegue en 2018 por las provincias de Pinar del Río y Cienfuegos, para extenderse luego a las demás.

Tal y como se explicó, los tres impuestos se insertan en la actualización y perfeccionamiento del modelo económico cubano, sobre base legales fijadas en la Ley 113 del sistema tributario del_sistema_tributario, la Ley 125 del Presupuesto del Estado para 2018, el Decreto Ley 300, acerca de la entrega de tierras en usufructo, así como resoluciones complementarias de los ministerios de la Agricultura y Finanzas y Precios.

Válido para personas naturales y jurídicas, a cuyo cargo constan áreas agrícolas o forestales, el impuesto por ociosidad de la tierra busca hacer un mejor uso de ella y estimular la producción agropecuaria; por eso, incluso, las recaudaciones emanadas de dicho gravamen serán transferidas a la propia Agricultura, para su desarrollo.

Exentas, hasta ahora, del impuesto sobre utilidades, las CCS deberán presentar declaración jurada ante la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), sobre la base de sus operaciones, con vistas al pago de un tributo que, excepcionalmente, no incluirá este año los dos primeros trimestres y que, en general, puede gravar solo la mitad de lo establecido, como expresión de facilidades que ofrece el régimen especial de tributación para la agricultura, recogido en el Libro V de la Ley Tributaria.

De acuerdo con especialistas, el impuesto sobre ingresos personales, generador de expectativas dentro del sector, debe aplicarse en dos momentos: 5 por ciento, inicialmente, en virtud de las ventas que realiza el productor, así como la recaudación anual, sujeta a declaración jurada por ingresos líquidos ya cobrados.

Todos esos pasos, le continúan dando forma concreta al rol del sistema tributario en la redistribución de ingresos, sobre bases de equidad en la carga tributaria, teniendo en cuenta la obligación que tienen las personas jurídicas y naturales con capacidad económica para pagarle al Estado cubano tributos en correspondencia con lo que ingresan.

Y cualquier ciudadano comprenderá el destino final y uso que tiene ese dinero recaudado, en programas de amplio impacto social y humano, como los de la salud, educación, seguridad y asistencia social, entre otras vertientes.