Muele ya el central Primero de Enero

El colectivo fabril del central Primero de Enero, se sumó este lunes a la Zafra del 60 Aniversario del Triunfo de la Revolución, para convertirse en el segundo en activar su capacidad moledora en esta central provincia de Ciego de Ávila.

Junto al júbilo de la familia azucarera, dos buenas noticias matizaron esta arrancada: el primer día, aún en fase de estabilización del proceso, molieron al ciento por ciento, a lo que suman un adelanto de 12 días a su fecha oficial de comienzo.

Tal anticipo augura la realización de una buena zafra chica, algo muy importante si se tiene en cuenta que garantizará la entrada al nuevo año con ventaja en su plan de producción del crudo.

El ingeniero Eduardo Larrosa Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila (EACA), precisó a Invasor que, para esta temporada, el ingenio procesará más de 310 000 toneladas de materia prima, tanto de sus áreas abastecedoras como de la zona cañera del municipio de Venezuela, para completar el volumen necesario.

Anunció que este martes realiza su prueba general el central-refinería Ecuador, el cual debe sumarse al dueto moledor entre jueves o viernes. Así, antes del día 15 estarán en acción tres de las cuatro fábricas avileñas.

Queda el Enrique Varona González, agrupación a sumarse, de tener la cobertura de transportación de la caña ya garantizada, a finales de año.

Se conoció, en el caso del iniciador Ciro Redondo, que, desde su puesta en marcha, el pasado 7 de diciembre, ha molido al ciento por ciento. “A partir de su estabilización, debe incrementar el rendimiento fabril. Algo muy positivo es la calidad lograda hasta la fecha en el crudo producido: un 99,3 por ciento de pol. El ingenio se ve fuerte y ajustado, gracias al celo puesto por el colectivo durante la etapa de reparaciones”, dijo el directivo.

Ahora, el reto de los cosecheros es ponerle la caña que necesita para un eficiente balance energético, para que alcancen moliendas diarias por encima del 75 por ciento de aprovechamiento.

Destacó la buena motivación de la familia azucarera de Ciego de Ávila y la disposición confirmada de cerrar filas, no solo en aras de buscar el cumplimiento de plan de crudo, sino para hacerlo con el máximo de calidad, con el lógico incremento del valor de este producto en el mercado internacional, lo que posibilitará mayores ingresos a la empresa, la provincia y el país.