Máxima prioridad para siembra de caña en Ciego de Ávila

La central provincia de Ciego de Ávila presenta un decrecimiento en la producción de caña, que la sitúa por debajo de la estrategia de desarrollo planificada.

Tal avatar tiene sus causas principales en la intensa sequía, establecida aquí por algo más de tres y medio años y el manejo inoportuno en las atenciones culturales a las plantaciones.

De ahí que la recuperación cañera esté entre una de las dos prioridades, –la otra es la realización de la zafra–, que hoy afrontan la dirección y los especialistas de la Empresa Azucarera en Ciego de Ávila.

“Sin materia prima no podremos tener el crecimiento que estamos proyectando; crecer y hacerlo bien, es la palabra clave; afirmó el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la entidad, al abordar el tema.

Explicó que está en marcha un programa de siembra para los meses de noviembre a abril que abarca unas 4 839 hectáreas, montado con máquinas y otras tecnologías de riego, cifra no lograda antes en esa etapa y que representa el 32 por ciento del plan anual.

“Esta variante nos debe dar un impulso importante en el incremento de materia prima: parte de esta caña iría a la campaña del año que viene, es decir, que habría una recuperación conceptual en cuanto a la materia prima que cortaremos entonces en comparación con la que obtendremos este año”.

Argumentó que ahora hay que picar bien la caña, con el fin de contar con mejores brotes, lo que redundará en una mayor población; las lluvias y la humedad residual que estas dejan ayudarán a que los retoños se restablezcan, junto al incremento de la atención integral a las plantaciones, en el momento adecuado.

Se conoce que para el 2019 se prevé superar las 16 000 hectáreas de siembra, la que incluye tres polos fuertes y concentrados que devienen incrementos por encima del área que hoy tiene la empresa.

“Unas 1 000 en la zona de Caballé, en La Maya y El Vaquerito, dos unidades productivas del municipio Venezuela, donde se siembra con tecnología de irrigación; y otro en La Susana, donde se dispone de unas 2 200, en pleno desarrollo, con tierra lista a la espera de técnicas de riego que permitan alcanzar los rendimientos necesarios.

“El restante polo está localizado en la zona de Manacas, del municipio de Ciro Redondo, este un poco más chico que los anteriores. En este territorio los cañeros tienen un reto vital, superior que el resto de la provincia, pues a la vuelta de unos dos años estará funcionando aledaña al central homónimo, una planta bioeléctrica que demandará el bagazo suficiente para aproximadamente 180 días“.

La provincia tiene que lograr que estos polos se establezcan en el transcurso de 2018. “Ello nos permitirá acercarnos a lo que se había definido en un primer momento en la estrategia de desarrollo hasta el 2024”, aseveró Larroza Vázquez.

Recalcó la necesidad de atender bien, con los recursos que se tienen, a los hombres y mujeres que laboran en esos puntos vitales para la agricultura cañera, sin descuidar los planes de plantación que hoy están a cargo de las Unidades Empresariales de Base de Atención a los Productores Agropecuarios.

“La Zafra de la exigencia y la disciplina avileñas se ha preparado de modo que no compita con la siembra de caña. Ambas son actividades importantes, pero sin duda, la recuperación cañera tiene prioridad máxima, porque de ello depende el futuro de la agroindustria”, concluyó.