Lunes, 20 de mayo de 2019 9:32 PM

Ir por más en la pequeña industia avileña

Las 18 pequeñas industrias de Ciego de Ávila han incrementado los alimentos enlatados y sus laborantes se proponen cerrar el año con alrededor de seis mil toneladas para los mercados locales y el sector del turismo.

Esta iniciativa, surgida en la provincia hace más de dos decenios, se sustenta en un programa mediante el cual son evitadas las pérdidas de cosechas con el buen aprovechamiento de guayaba, mango, papaya, piña, aguacate y otras, lo que significa un gran aporte a la economía nacional.

Tal decisión se basa en el Lineamiento 186 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución: Vincular adecuadamente los polos productivos agropecuarios y la industria procesadora, a fin de garantizar el abastecimiento a las grandes ciudades, la exportación y el mercado interno en divisas.

Mientras, el 191 precisa: Prestar atención especial al desarrollo del beneficio y de otras actividades que incorporan valor al producto agropecuario, elevan su calidad y presentación, ahorran transporte y gastos de distribución e integran las pequeñas procesadoras de alimento a nivel local con la gran industria.

El ingeniero Wilver Bringas Fernández, director general de la Empresa Agroindustrial Ceballos, indicó a la ACN que sus especialistas verifican los insumos, la tecnología, la calidad de las conservas y la producción terminada, en momentos en que el territorio avileño posee 8 890 hectáreas de frutas y sus obreros continúan para duplicar esas cifra en 2020.

El dirigente destacó a los laborantes de las minindustrias, atendidos por campesinos y sus familiares, y entre ellos sobresalen Emerio Pino, Yoankys Pino, Omar Pino, Reinaldo Cobo, Miguel González, Alexander Ramírez, Yurkis Conde y Mariel Marrero, asociados unos a la cooperativa de crédito y servicios José Martí y otros a la Patricio Sierralta.

Amparados por una norma cubana de obligatorio cumplimiento, velan por el sistema de inocuidad alimentaria y los requisitos sanitarios correspondientes, además de otras reglas vigentes de Salud Pública, CITMA, Planificación Física y la Agricultura.

Hanoi Sánchez Medina, presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños en la provincia, elogió el esfuerzo y los resultados de los “aniristas”, quienes hacen funcionar las pequeñas fábricas todos los días en jornadas de 10 horas o más, con el apoyo de la empresa y de su combinado industrial.

Los hombres y mujeres allí ya están acostumbrados a ese ritmo de trabajo y todos son afiliados, unos a la ANAP y otros al Sindicato de Trabajadores Agropecuarios, Forestales y Tabacaleros, los cuales representan una fuerza laboral muy necesaria y, periódicamente, son estimulados.


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