Martes, 18 de septiembre de 2018 9:37 AM

Hay viviendas, faltan trámites

Varias escuelas, ubicadas en áreas rurales de Ceballos, han cambiado, en fechas recientes, su objeto social.

A una parte considerable de los avileños con más de tres décadas de vida les resulta raro, y quizás curioso, saber que, en las escuelas construidas en los campos de Ceballos, existe un proceso para transformar varios de esos inmuebles en edificios multifamiliares.

De hecho, las comunidades Gregorio Benítez (Ceballos 3), Pedro Martínez Brito (Ceballos 4) y Maximiliano Ramos (Ceballos 11) están habitadas, mientras Batalla de Las Guásimas (Ceballos 1) está prácticamente terminada; la José María Martínez Tamayo (Ceballos 8) se encuentra en plena ejecución y, para el próximo año, se prevén los trabajos en Patricio Sierralta (Ceballos 10).

El propósito consiste en que los trabajadores más necesitados de la Empresa Agroindustrial Ceballos tengan domicilio seguro y confortable. Pero no todo se resuelve con entregar la llave de los apartamentos.

LOS MÁS CERCANOS A CEBALLOS

De las visitas que realizó nuestro equipo a todos los complejos habitacionales, el más organizado resultó el Maximiliano Ramos, próximo a Ceballos. Limpieza en su pasillo central y en las áreas exteriores…, ambiente de tranquilidad en sus 76 viviendas.

Ramón Pupo Mulet plantea que han tratado de preservar esa disciplina desde que les hicieron las asignaciones y se mudaron, el 16 de junio de 2016: “Sí nos afecta la falta de consultorio médico y el transporte. No tenemos carro para casos de enfermos”. En cuanto a beneficios, poseen teléfono público y una pequeña bodega donde adquieren los productos de la canasta básica y los de venta liberada.

Para Orlando Matos Osorio, las bondades no son completas: “El consultorio existe, pero en él no hay médico de forma permanente, y la escuela estaba en el proyecto, pero no se hizo”. Añade que los niños van, sin transporte específico, a sus planteles en Ceballos y, a veces, por lo malo del camino, llegan mojados o con fango en las ropas y los zapatos.

LENTITUD EN LOS PAPELES

A la comunidad Gregorio Benítez (Ceballos 3) se le identifica por su ubicación cercana al poblado de El Purial. El transporte para ellos no es la dificultad más seria; lo incómodo radica en que tampoco cuentan con la consulta médica, ni con aulas para sus muchachos. Deremis Pérez Aguilera, especialista principal de Inversiones en la Dirección Provincial de la Vivienda, declaró que la planificación de los servicios que llevan las comunidades depende de lo establecido en las microlocalizaciones emitidas por Planificación Física, previa consulta con los organismos de cada territorio.

Ana Rosa Riquenes Moreno sostiene que no resulta fácil para los enfermos, las embarazadas y las madres de niños pequeños, desplazarse a casi dos kilómetros para ser atendidos.

“Muchos de nosotros vinimos a trabajar a Ciego de Ávila y somos de Oriente, donde estamos censados. Al no tener la documentación de los apartamentos, tampoco podemos trasladar para acá nuestra libreta de abastecimiento”, afirmó Ana Rosa.

Aunque ya les hicieron los trámites para el pago de la electricidad, Arbelio Ginarte López opina que está mal la demora: “No es lo mismo llegar del trabajo y comprar en una bodega cercana, que trasladarte hasta la Loma de la Carolina, donde estoy censado”.

LA MÁS RECIENTE, LA MÁS ALEJADA

Cuando Cuba se estremecía debido al desastre ocasionado por el huracán Irma se decidió, el 12 de septiembre del pasado año, entregar los 73 apartamentos de Ceballos 4. Para Mariana Ramos Arias, la situación es tensa. Aunque mejoró con respecto a su antigua casa, el apartamento tiene filtraciones y la humedad le hace daño a su hijo Diosdany, quien sufre de una discapacidad y asma bronquial.

Lisset Valdés Sifonte fue una de las beneficiadas por la asignación que le hicieran a su esposo Rafael Cervantes Rabí. La morada les venía como anillo al dedo, pero se mudaron en un momento muy difícil: “No teníamos agua ni electricidad. Así pasamos hasta diciembre. Y de la documentación nada se ha hablado”.

A Yailén Suárez Paneque le preocupan los servicios en esa localidad: “La tienda existe, pero está cerrada. Nos han dicho que no hay una pesa para los productos y que falta por hacer una reja para protegerla”. Otra inconformidad tiene que ver con el no aprovechamiento de la escuela, la cual está dotada de tres aulas, sala de computación y baños.

Consumidores en la tiendaLa bodega de la comunidad Maximiliano Ramos (Ceballos 11) ha tenido aceptación, pero sus moradores requieren de otros servicios

Sentencia Lisset que esta situación irrita a los vecinos, porque en la comunidad hay 17 infantes en la enseñanza primaria y tienen que desplazarse hasta Loma de la Carolina, El Mexicano, El Purial y Ceballos. Y en los casos de las embarazadas, cuando urge llevarlas al médico, hay que hacerlo en lo que pase.

“COMPRARSE EL PROBLEMA”

A pesar de los inconvenientes surgidos, a Wilver Bringas Fernández, director general de la Empresa Agroindustrial de Ceballos, se le nota optimismo en cuanto a lo hecho. “Con estos apartamentos garantizamos a los trabajadores mejorar las condiciones de vida y estabilizar la fuerza en el campo. Si nosotros no nos “compramos el problema”, ellos no tendrían las casas que hoy habitan. Incluso, cuando pasó el huracán Irma, 10 de nuestros compañeros tuvieron derrumbes totales y a todos les daremos oportunidad de vivir en Ceballos 1”, afirmó.

Dicho local está casi listo; sin embargo, las roturas en su tanque de agua retrasaron la entrega de los apartamentos. Wilver opina que el abasto del vital líquido ha generado otras complicaciones, por ejemplo, en “la Cuatro” estuvieron sin turbina a finales del pasado año. Como alternativa, vendieron un tanque por casa.
Al referirse a la disciplina en las comunidades, señala que existe un reglamento para asegurar el adecuado comportamiento en cada domicilio: “Si el trabajador beneficiado abandona la entidad, o incurre en una indisciplina grave, debe abandonar el hogar”.

Incluso se han dado casos de ocupaciones indebidas, ante las cuales se ha procedido por el Grupo de Enfrentamiento a Ilegalidades del municipio.

Jorge Piloto Valdés, jefe de inversiones de la entidad, vinculado al proceso desde sus inicios, expone: “Nuestro equipo original era la Brigada de Mantenimiento, pero la hemos incrementado”. Sobre los trances más recurrentes, consideran los trabajos de plomería y de las cubiertas, que siempre usaron manta impermeabilizante: “Después del huracán, ese material se distribuyó en los edificios afectados y está en falta”.

NO BASTA CON ENTREGAR VIVIENDAS

De lo visto allí, queda claro lo factible que resultan los apartamentos, cuyas cifras aseguran techos seguros a 221 familias, según los controles de la inversionista Deremis Pérez Valdés. Apenas se ha llegado a la mitad de lo concebido y las inconformidades afloran. La especialista de Vivienda reconoce la morosidad en las gestiones de los documentos que acreditan la condición de habitable para las nuevas casas.

No obstante, urgen intercambios con los vecinos para promover soluciones. Si bien, la razón fundamental de los complejos habitacionales es el beneficio a los obreros y sus familias, más la posibilidad de generar bienes, es obvio que tanta gente demanda sistemas organizativos que les faciliten el buen ejercicio de sus funciones.

Aunque la entidad agroindustrial ha tenido un peso clave en la ejecución de cada obra y en su mantenimiento, no todas las áreas han tenido feliz término y, con el paso del tiempo, se suman nuevas necesidades.

Poner en funcionamiento los locales para el estudio, incrementar las opciones de transporte, comercio, telefonía, asistencia médica, junto a otros servicios, serán tópicos recurrentes en los reclamos.

¿Soluciones? Dependen de la participación de los moradores, junto a los funcionarios que deciden, en el aporte de ideas y soluciones. El camino más claro implica trabajo a partir de acertados ejercicios de democracia.


Comentarios  

# ycv 05-09-2018 16:28
que bueno lo de las viviendas... pero es verdad sobre los trámites... vivo en el llamado edificio Pediátrico y llevamos ya casi 4 años.. al fin pusieron una bodega.. y está constando el alma ponerle una nevera.... y unos tanques para los productos
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