En Ciego de Ávila por mayor protagonismo en siembra de caña

El imperativo de buscar en este julio que comienza, y en agosto venidero, la plantación de más de 5 000 hectáreas de caña, deviene reto y serio compromiso para la familia agroazucarera de esta provincia de Ciego de Ávila.

La faena concebida para el bimestre es de esas que se las trae, máxime cuando se tiene en cuenta que al cierre de junio solo se había sembrado unas 4 000, cifra que solo representa el 40 por ciento del volumen planificado para la etapa de primavera. De ahí, lo tenso de la situación actual.

Este mes dio inicio la temporada de frío, a la que se entra con un sustancial atraso. Baste señalar que lo pactado para este año asciende a unas 15 000 ha.

• Vea aquí reporte de atrasos en la siembra que ofreció Invasor a mediados del mes de junio

“La estrategia concebida prevé, además, plantar en septiembre otras 2 000 ha y, a partir de octubre, la semilla que reste por enterrar recibirá beneficios, mediante lo diferentes sistemas de irrigación de que dispone este territorio”, informó el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila.

Decisivos, entonces, tiene que ser el accionar en estos dos meses, de todos los eslabones que rigen ese programa, sobre todo, con contundentes golpes de siembra donde la tierra esté montada en surcos.

Mucho depende el avance de esta priorizada tarea, de la faena de los mecanizadores cañeros en lo que respecta a la preparación de las tierras, sin descuidar la calidad. El propósito es realizar el movimiento para el 15 de agosto en todas las áreas comprometidas en el plan y tenerlas montadas en surco para el 20 de ese mes.

“Para lograr ese fin hay que explotar al máximo la maquinaria, por encima del 90 por ciento para poder procesar unas 500 ha de labor–día, cifra que se queda por debajo, aunque en los últimos días de junio se llegó al 100 por ciento de aprovechamiento de los medios”, aseveró la fuente.

La otra mitad corresponde a los cientos de hombres y mujeres que, al pie de los surcos, tienen la responsabilidad de plantar cada parcela montada en surcos.

Larroza Vázquez insistió que debe primar la calidad tanto en una como en otra tarea, en aras de detener un mal que afecta a la provincia desde hace algunos años: la pérdida de un 20 por ciento –como promedio–, de lo que se siembra, algo que incide negativamente en el balance de la gramínea que han demandado las zafras.

Es real que el calor agobia, que se está en período vacacional. Pero, los agroazucareros del patio siempre han respondido y ahora, el momento lo exige. No se puede perder de vista que cuánto se haga esta temporada fría va al molible de la zafra 2019–2020, la que demandará, sin duda, un mayor volumen de materia prima.