En Ciego de Ávila, enero deja insatisfacción en la zafra

Este enero que ya es historia dejó insatisfacción en el buen hacer de la zafra.

Incidencias provocadas por la lluvia, más otras de índoles organizativas y subjetivas, motivaron que la provincia de Ciego de Ávila incumpliera en un 10 por ciento el programa acumulado de producción de crudo fijado para ese mes.

En dos ocasiones las precipitaciones detuvieron el normal desarrollo de la campaña, lo que se tradujo en varias jornadas en las que no se pudo elaborar el dulce alimento, adversidad a la que se unió la falta de caña en los ingenios por la carencia de los camiones necesarios para el suministro estable de materia prima a las plantas moledoras.

Hubo también desajustes en lo relacionado con la organización —entrada demorada de cosechadoras a los frentes de corte, mantenimientos en horarios indebidos—, entre otras, y la realización más sistemática de la exigencia.

El ingeniero Eduardo Larrosa Vázquez, director general de la Empresa Azucarera local, informó que ya los centrales se ha recuperado y muelen normal. En cuanto a los problemas con la transportación, dijo que en las últimas horas ha entrado al país las contrataciones de módulos de piezas y agregados para el parque de camiones Kamaz, lo que propiciará, en breve, un grupo de soluciones para lograr mayor estabilización en el tiro de caña.

“Pero todo el mundo, desde los cuadros hasta el último de los trabajadores, tiene que poner en el punto de mira todo aquello que tenga que ver con una más eficiente organización, y salirle al paso a las cuestiones que dependan de buen hacer de los hombres y, además, aprovechar al máximo tanto las combinadas como los camiones”.

Informó que en enero cumplió, como mes, el Enrique Varona, pero, a partir del adelanto que traía de la zafra chica, “pero de este ingenio esperábamos más. Los demás incumplieron en esa treintena de días; y queda sobrecumpliendo el acumulado hasta la fecha el Primero de Enero, que continua como el más estable, con más de 2 700 toneladas por encima de su programa, y ese colectivo se ubica en el séptimo lugar en el nivel de nación”.

Al respecto, agregó que el Ciro Redondo, con el plan más alto, fue el que más decrecimiento tuvo en enero, “dado que presentó dificultades en el transcurso del mes, algunas industriales; a lo que se suma que no se le ha puesto la materia prima necesaria que necesita para moler fuerte y estable, entre el 65 y 70 por ciento”.

El directivo señaló que todos los centrales rebasaron el rendimiento fabril, y que marchan de forma aceptable tanto el aprovechamiento del rendimiento potencial de la caña como el recobrado, sin duda indicadores que pueden ayudar mucho en tanto siga subiendo, como se espera, el nivel de eficiencia.

Febrero se presenta como un fuerte reto a vencer. El propósito que anima a directivos y azucareros, en general, es llegar al 28 con el plan acumulado de la zafra cumplido hasta esa fecha, para dar un gran golpe en marzo —mes muy azucarero para este territorio—, y dar el mate final en los primeros días de abril.

De ahí la necesidad insoslayable de ponerle la caña que demandan los centrales para que sus respectivas moliendas escalen cifras que oscilen entre el 65 y 70 por ciento en el aprovechamiento de las capacidades instaladas.