Disyuntivas por materiales ausentes

Con necesidades constructivas multiplicadas, por más que se trabaje en la obtención de los materiales, las dificultades afloran, y con ellas, la tardanza gana terreno

Mucho ha cambiado el panorama en Ciego de Ávila en cuanto a la producción local de materiales para la construcción. Cada municipio se inserta en esa actividad y los resultados, aunque insuficientes, pueden apreciarse con el incremento de edificaciones sólidas, esenciales en nuestra Cuba tropical.

Lo incómodo de los procesos constructivos radica en que no todo se hace en determinada localidad. Donde existen áridos escasea la madera, quizás se posean elementos de piso y falten los de cubierta, entre otros ejemplos típicos con los que chocan a diario los urgidos por levantar o reparar sus casas.

Quienes asumen la misión de aportar los recursos no están exentos de problemas. José Antonio Martínez, director de la Empresa Provincial Productora de Materiales de la Construcción (PROMAC), asegura que los mayores atrasos en los últimos meses de 2017 y al principio de este año fueron por la escasez de áridos.

En honor a la verdad, las lluvias conspiraron bastante. Félix Duarte Ortega, primer secretario del Partido en la provincia, ha explicado en varios de sus recorridos que las precipitaciones rebasaron el centenar de días y, en las numerosas visitas realizadas a Punta Alegre, corroboramos que la humedad y el encharcamiento se sumaron a los avatares que entorpecen la rápida ejecución de las obras.

CUANDO EL TIEMPO LO PERMITE…

Tras el paso de Irma la arenera de Nguyen Van Troi, en Chambas, entró en aparente receso porque las lluvias imposibilitaban el trabajo en sus canteras, aunque tenían una coartada a su favor. Según su administrador, Liván García Lorenzo, en el primer semestre del pasado año, por la intensidad de la sequía, tuvieron condiciones idóneas para las extracciones, sobre todo por los volúmenes de grava destinados al movimiento de tierra del parque solar fotovoltaico que se erige en las afueras del municipio.

Recuerda el dirigente que el peso fundamental, ascendente a 26 250 metros cúbicos de arena beneficiada, se destinó al comercio interior, a la edificación de viviendas y a las obras para el turismo, más una reserva que la Industria de Materiales de la Construcción dejó para posibles contingencias, como el huracán que arrasó esa zona.

No obstante, la demanda de áridos golpea la recuperación en la mayoría de los municipios avileños, en los cuales vale la pena consolidar la estrategia de ampliar el procesamiento de los residuos de la construcción, de forma tal que los escombros no pululen, sino que se les dé un fin adecuado.

Esa experiencia la constató nuestro equipo de trabajo en la nave uno de la unidad productora El Cometa, ubicada próxima a la Carretera Central, en el extremo oeste de la capital provincial.

Raisel Morejón Moenck, responsable del colectivo, dijo que tienen capacidad para moler escombros provenientes de las plantas cercanas de prefabricados, aunque ello genera gastos de portadores energéticos.

En Gaspar, municipio de Baraguá, Ismely Ruiz Rodríguez, trabajador por cuenta propia vinculado a PROMAC, declaró que todavía no tienen condiciones que permitan aprovechar los escombros, aunque a partir del granito que les suministran, obtienen el polvo de piedra y el gravipolvo, imprescindibles en todas sus producciones.

Una variante de perspectivas pudiera llegar: “En visita reciente al territorio, el ministro de la Agricultura Gustavo Rodríguez Rollero habló de la posibilidad de instalar par de molinos capaces de triturar la piedra de potrero, los cuales pueden ayudar mucho al municipio”, afirmó Ismely.

Sin embargo, para el joven constructor lo más apremiante en su local de labor radica en la carencia de corriente trifásica: “Sin ella no podemos trabajar con varios equipos al mismo tiempo. La solicitamos hace tres años, pero no hemos tenido la solución y el trabajo se nos atrasa”.

SI EL SALARIO Y LA COMERCIALIZACIÓN NO ESTIMULAN…

Mediante diálogos con colegas de varias provincias, Raisel Morejón Moenck ha visto algo que lo mantiene inconforme: “Nuestro salario es bajo comparado con la mayor parte del país. Ganamos 13 centavos por cada peso producido, mientras en otras partes la tarifa es de 60 centavos por cada peso que se genera. Lo hemos discutido en la empresa y no ha habido solución. Eso conlleva que fluctúe el personal.”

Las relaciones con el Grupo Empresarial de Comercio también ameritan flexibilidades que beneficien a ambas partes. Carlos Castaño Oliva, subdirector técnico y de desarrollo de PROMAC en la provincia, considera que los nexos debían ofrecer más ventajas a la entidad productora.

“En los casos de los tanques con capacidad de 1 000 litros de agua, los vendemos a 242.92 pesos a Comercio, y en la tienda el precio, con tapa, es de 373.94 pesos”.

Mini-industria de construcción ubicada en el municipio de GasparEsta pequeña industria, ubicada en Gaspar, funciona mediante el convenio entre trabajadores por cuenta propia e instituciones estatales

Un análisis elemental indica que la diferencia entre ambas tarifas asciende a 133.02 pesos a favor de la entidad que expende al público, lo que representa un amplio margen. Si tenemos en cuenta que no hicieron la producción es evidente que su rango de ganancia está exagerado y quienes pierden en ese proceso son los productores y el pueblo.

“Hay que seguir trabajando en la evaluación de los precios minoristas a partir de los mayoristas en determinados recursos como los elementos de piso y las conexiones hidráulicas y sanitarias”, reconoció Reinaldo Frómeta, subdirector del grupo avileño de Comercio.

En cuanto a la deficiente promoción en las tiendas señaló la necesidad de fortalecer el proceso de divulgación con el propósito de que determinados renglones no se estanquen.

“Nos corresponde informar sobre los productos que tenemos en venta y exigirle a los fabricantes más calidad en algunas de sus entregas. Con respecto a nuestras gestiones, junto a los datos en cada tablilla de las unidades, nos atañe decir estas opciones por la prensa, sobre todo en los espacios dedicados a esos fines, e incluso incursionar en las redes sociales.”

De estos intercambios salió a relucir, en semanas anteriores, la escasa venta de tanques para el almacenamiento de agua, lo cual limitó sus producciones.

Ante ese inconveniente, ocasionado por la existencia de más de un millar de unidades almacenadas en espacios de los productores, se determinó liberar su venta.

Para bien de la provincia, este año existe un plan ascendente a 20 millones de pesos destinados a la producción de materiales, todo con el respaldo confirmado en aras de su ejecución.

Ello no implica que se satisfaga la demanda pero sí sugiere el incremento de las relaciones entre los implicados en la cadena de elaboradores y comercializadores, de forma tal que dificultades ya conocidas no se repitan.

Gran protagonismo corresponderá a las producciones concebidas en cada localidad, sobre todo, en la búsqueda de soluciones a la carencia de recursos de asignación nacional, entre ellos, la carpintería.

La adecuada retribución a quienes ejercen estas duras encomiendas, asegurar los medios de trabajo y llevar a la práctica variantes que faciliten la entrega de recursos a la población en los lugares deseados constituyen otras aristas para mejorar resultados. Si las buenas prácticas ganan terreno a partir del control y el orden el índice de satisfacción asumirá el espacio que en realidad merece.