Cumple central de Ciego de Ávila su plan de azúcar

Después de 132 jornadas de zafra, la Unidad Empresarial de Base (UEB) Central Azucarero Primero de Enero, ubicado en el municipio homónimo de Ciego de Ávila, acaba de sobrepasar las 30 418 toneladas de crudo que tenía como plan de producción para la actual contienda.

Primero en cumplir su compromiso en la provincia de Ciego de Ávila y noveno del país, el ingenio sustenta ese resultado en un favorable comportamiento del rendimiento potencial de la caña (91 por ciento), en tanto el rendimiento industrial, aunque ligeramente por debajo de lo programado, inscribe 9,45: registro que añorarían tener otras fábricas inmersas en igual actividad.

Opina Ramón Lorenzo Sánchez, director de la UEB, que la base para haber realizado hasta ahora una mejor zafra radica en la calidad con que transcurrieron las reparaciones, realidad que se expresa en el 4,65 por ciento de tiempo industrial perdido, muy inferior no solo al 14 por ciento aprobado por el país, sino también al saldo de la anterior contienda.

El principal obstáculo, por tanto, que ha encontrado el proceso de fabricación de azúcar allí, ha sido la disponibilidad de materia prima, lo que ha obligado a trasladar caña desde áreas que tributan a los centrales Ciro Redondo (paralizado ya) y Ecuador, ambos de la provincia, así como del Brasil y Argentina, en territorio camagüeyano, con el consiguiente incremento de gastos, por la distancia, y mayor empleo de tiempo.

Primero de Enero cumple la zafra azucareraTrabajadores de la industria y vecinos del lugar se congregaron para reiterar voluntad de seguir produciendo azúcar.

Por ello, tras felicitar a los trabajadores de la agroindustria, Humberto Alonso Palmero, miembro del Buró Provincial del Partido, reiteró que urge asegurar siembras altas y de calidad por parte de las unidades productoras de la gramínea en el municipio, para que el Primero de Enero no bostece hambriento, ni tenga que depender de otros territorios para moler de forma estable.

En declaraciones de prensa, el ingeniero Eduardo Larrosa Vázquez, director de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, dijo que ese central se mantendrá moliendo mientras las condiciones del clima lo permitan, por ser una especie de locomotora que hala a los demás, y porque es mucho más conveniente sacarle mayor cantidad de azúcar allí a la misma caña, por vía de la eficiencia, que hacerlo en otras industrias donde la molida no se comporta igual.

La provincia necesita recuperar tiempo y exprimir hasta el último canuto para reducir una deuda o atraso que ya remonta las 30 000 toneladas de azúcar.

En dependencia de las condiciones ambientales, la zafra podría extenderse en Ciego de Ávila hasta mediados de mayo, consideran directivos y especialistas de la empresa.

El central Primero de Enero, en fin, vuelve a demostrar que es posible lograr resultados en medio de complejas condiciones, del mismo modo que, para visitantes, es motivo de curioso asombro la impecable limpieza y el grado de organización que muestran todas sus áreas, a pesar de continuar inmersas en medio del proceso productivo.