Ciego de Ávila con atraso considerable en siembra de caña

A unas 4 500 hectáreas asciende el considerable atraso que presenta la siembra de caña en la provincia de Ciego de Ávila, como causa fundamental del efecto negativo de las lluvias y la humedad residual que deja en los campos destinados a ese cultivo.

En ese saldo incide, además, la cantidad de áreas no liberadas de los dulces tallos, las que no pudieron ser cortadas por las fuerzas mecanizadas, dado el mal estado de las parcelas listas para su cosecha.

Esa humedad excesiva en los suelos no ha posibilitado alcanzar los ritmos necesarios tanto en la preparación de las tierras como en la plantación de la gramínea.

Al respecto, el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila informó que “hasta la fecha debían haber plantado casi 7 000 hectáreas, de las cuales solo ha quedado en los surcos la semilla equivalente a más de 2 500, atraso que se puede ir recuperando en lo que resta de la campaña de primavera y en la de frío”.

Añadió que ninguna de las cuatro Unidades Empresariales de Base de Atención a Productores Agropecuarios (APA) ha cumplido la cifra planificada. La que más alto porcentaje acumula es la de Primero de Enero, con el 61 por ciento, mientras las otras tres no rebasaban el 50. La provincia solo llega a los 40 tantos porcentuales de satisfacción

Se conoció que luego de la liberación de los equipos que estaban en zafra y un relativo oreo, se han logrado ritmos de explotación de la maquinaria por encima del 70 por ciento, aún insuficiente, pues la cifra debe elevarse al 90 o más, necesario para comenzar a salir del bache, recuperar atrasos y que el 31 de agosto esté toda la tierra en movimiento, y tener el 15 de septiembre surcada toda la del plan anual.

Explicó la fuente que ya han venido alcanzando mayores volúmenes de siembra, entre 70–80 hectáreas por jornada; “pero hay que estabilizarlo en más de 100 y para ello no hay ningún problema, salvo en las áreas del APA Enrique Varona, donde por las difíciles características de sus suelos —arcilla plástica negra— no se ha podido arrancar la siembra; el propósito es comenzarla este fin de semana, si no retorna la lluvia”.

Agregó que las últimas precipitaciones borraron un nivel importante de surcos en todo el territorio avileño, algo que motivó la pérdida de esta labor, la que ahora hay que volver a rectificar.

“El quid está en incorporar la maquinaria requerida y aprovecharla con eficiencia y eficacia las 24 horas. También, que en las APA se sume a la siembra el 40 por ciento de su fuerza, cifra que aún no llega a la mitad. Está la tecnología, los autobasculantes, las combinadas para picar la semilla y tirarla en la cabeza de los campos; no podemos esperar a la plantación semimecanizada”.

Anunció la realización de fuertes movilizaciones masivas de apoyo con la participación de todos, para alcanzar los altos volúmenes de plantación que demandarán a venidera zafra y las que le siguen.