Centrales de Ciego de Ávila en limpieza, desarme y conservación

Las brigadas responsabilizadas con la tarea acometerán las otras etapas de cumplimiento de dicha norma, y que incluyen el desarme, la conservación, el diagnóstico y la reparación continuada.

Ya finalizaron la limpieza de todos los componentes, así como de los techos y canales, acciones correspondientes a esta fase.

En lo adelante, las brigadas responsabilizadas con la tarea acometerán las otras etapas de cumplimiento de dicha norma, y que incluyen el desarme, la conservación, el diagnóstico y la reparación continuada de los medios que cuenten con respaldo material.

Pablo González Hevia, jefe de Plantas Industriales en la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, precisó a este órgano que la correcta aplicación de la norma técnica marca la pauta de las posteriores reparaciones generales.

“De ahí la importancia —afirmó— de hacer un buen diagnóstico que permita conocer lo que hay que corregir o arreglar, algo vital para cumplir y garantizar la eficiencia que se nos está pidiendo.”

Argumentó que los trabajos son revisados cada semana para conocer la marcha del cronograma y la certificación de la calidad se hará tanto por especialistas de la Empresa como por expertos.

“Si todo sale bien, según lo previsto, debemos finalizar este proceso en el entorno del 10 de julio”, aseguró.
González Hevia agregó que, a la par, se aprovecha el tiempo para la calificación y recalificación de la fuerza fundamental, la de operación y mantenimiento, y los operarios principales: “Ya tenemos preparados a los instructores con cursos nacionales y provinciales, y están en los puestos clave.”

Adelantó el jefe de Plantas industriales de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila que, en el caso de los ingenios, las inversiones están concentradas en el Ciro Redondo, sobre todo en la parte energética, y los basculadores y molinos, dada la necesidad de ampliar la capacidad de molienda para el futuro funcionamiento de la planta bioeléctrica que se levanta aledaña a la fábrica pinense.