A buen resguardo Centrales de Ciego de Ávila

Tres centrales azucareros de esta provincia concluyen este fin de semana la aplicación de la Norma Técnica 52, que regula todo lo relacionado con la limpieza, desarme, conservación y el diagnóstico de esas plantas productoras del dulce alimento.

Este miércoles concluyó la ejecución de ese instrumento el colectivo del ingenio Primero de Enero, mientras que el jueves lo hizo el Ecuador y el sábado lo hará el Ciro Redondo. En los primeros días de julio se verificará en el Enrique Varona González.

Se conoció que en esas unidades empresariales de base, los directivos, especialistas, técnicos y trabajadores laboran para que al término de la ejecución de la Norma, cada una quede con un molino listo; y que al unísono, las reparaciones tengan ya entre el 15 y16 por ciento de avance.

En opinión del ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila, la táctica les dará una cierta ventaja al momento de arrancar el grueso de las reparaciones generales programadas para cada enclave.

“El objetivo es cerrar julio con el 30 por ciento de adelanto en el cronograma, llegar a agosto con el 45 y al final de septiembre con el 70.

Entonces quedaría adelantar todo lo que se pueda, para terminar las reparaciones a finales de octubre y principios de noviembre en los cuatro centrales”, agregó.

Tal planificación y su cumplimiento permitirían la realización de las pruebas finales y los ejercicios de zafra, para comenzar la molienda cuando la materia prima ofrezca sus mejores bondades.

Larroza Vázquez adelantó a Invasor digital que prevén el comienzo de la zafra 2018–2019 en tres centrales y, si el tiempo lo permite y la caña evidencia la maduración requerida, “fundamentalmente la que se quedó, unas 200 000 toneladas, se sumaría la planta restante“.

Al referirse a las inversiones, informó que este año no hay ninguna de envergadura en los centrales pues la mayoría se concentran en el Ciro Redondo, vinculadas al proyecto de la bioeléctrica que se levanta en áreas aledañas al coloso pinense.

“Las reparaciones serán normales, con mayor fuerza en el área de generación de vapor, fundamentalmente en las calderas”.

En el caso de la maquinaria, explicó que este será un año muy difícil desde el punto de vista económico, pues el nivel de piezas y agregados que va a entrar a la provincia, será inferior al anterior. Todos los medios están conservados y será vital la labor de los técnicos de los talleres la recuperación de partes y piezas de las combinadas, y la conservación de aquellas que finalizaron la zafra en buen estado y que garanticen la realización del proceso de la venidera temporada sin perder la calidad. En igual sentido se acciona con los camiones de tiro, con un nivel de parqueo actual del 87 por ciento del total de vehículos destinados al acarreo de la materia prima.

“A partir de estas y otras alternativas, debemos estar en mejor posición para la venidera contienda, sobre todo para arrancar la zafra chica antes de lo previsto, si el clima nos permite, y cortar toda la caña que se nos quedó, lo que será beneficioso económicamente tanto para la empresa como para las diferentes formas productivas”, aseveró el Director general.