Miércoles, 21 de noviembre de 2018 1:04 AM

Calidad e inteligencia: armas contra el bloqueo

Especialistas cubanos de la construcción valoraron, en Ciego de Ávila, importancia de los sistemas de calidad para asegurar sus producciones. Así contrarrestan efectos del bloqueo a Cuba.

Acaba de esfumarse el mes de octubre, abundante en efemérides, a pesar de dolorosos recuerdos por la pérdida de muchos compatriotas cuyos legados jamás debemos olvidar.

Uno de ellos, el comandante Ernesto Guevara de la Serna, nuestro Che de siempre, dejó una frase llamada a perdurar: “La calidad es el respeto al pueblo”, una oración conocida por la mayoría, aunque muchos no la llevan a la práctica.

Claro, para un país bloqueado durante casi seis décadas, las opciones de burlar el cerco dependen, en gran medida, de la inteligencia de su gente, de la capacidad de ingeniárselas con recursos propios y el sentimiento apto para sacrificios por el bienestar de la mayoría.

Ese criterio vive en quienes defienden, cada octubre, la denominación de ese período como mes de la calidad, razón que motivó, en Ciego de Ávila, a la realización de un encuentro con representantes de la rama constructiva.

Llegaron para exponer experiencias de faenas en diversos lares mediante las cuales se benefician numerosas obras, a lo que sumaron intercambios de ideas para generalizar soluciones.

Y debe ser así justo en momentos en los que el bloqueo se recrudece, mientras la adquisición de tecnología, cuando se puede comprar, incrementa su valor.

Un ejemplo evidente se aprecia en el deterioro de las plantas de asfalto: de las 36 existentes en Cuba, apenas seis están en buen estado, de ahí la misión a su personal, encargado de detener, cuanto antes, el deterioro de esa infraestructura.

Las generalizaciones de inventivas ganan entonces protagonismo. Un ejemplo de ello provino de Santiago de Cuba, donde la creatividad de un informático permitió el diseño automatizado que asegura el funcionamiento de su planta, sistema apto para instaurarlo en las unidades que así lo requieran.

Ciego de Ávila, en condición de provincia anfitriona, contó entre sus representantes al arquitecto Ernesto Proenza Rivas, de la Empresa de Construcción y Montaje.

Con ocho años de experiencia en Planta Girón, ha comprendido la esencia de las dificultades allí afrontadas durante años: “Esa entidad funciona desde la década de los 70. Después de la caída del Campo Socialista quedó paralizada. La falta de recursos afectó la producción de elementos prefabricados y la importación de piezas de repuesto para los sistemas tecnológicos.”

En pleno período especial, la mejor alternativa para subsistir estuvo en manos y pensamiento de los miembros de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) y de las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ), más la experiencia de los profesionales de la construcción.

Asegura Proenza que la vía para contrarrestar el bloqueo estuvo centrada en las alternativas a partir de recursos nacionales: “Fabricamos plantas de hormigonado sin ningún tipo de importación, adaptamos moldes para fundir elementos prefabricados e ideamos sistemas que permiten el ahorro y el uso óptimo de la materia prima.”

“A la par de lo anterior, señaló el especialista, aplicamos el sistema de calidad, destinado a garantizar que las producciones se controlen en todas sus etapas. Ello redunda en la disminución de las inconformidades de los clientes.”

Diseñaron, además, un sistema automatizado para el control de la calidad en la elaboración de elementos prefabricados y hormigón premezclado.

Otro detalle se basa en la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones. De hecho, al activo acudieron estudiantes universitarios y recién graduados, quienes apreciaron las consideraciones del Máster en Ciencias, Arquitecto Juan Raúl Salgado Domenech, partidario de que la calidad está basada en la competencia.

Si bien se ha laborado fuerte para que el bloqueo no neutralice por completo la actividad constructiva en Cuba, también urge, según el experto, darle prioridad en las obras al cumplimiento de los planes de calidad, que deben ser herramientas de trabajo e instrumentos de prevención.

La experiencia acontecida en Ciego de Ávila por representantes de Cubaconst, tuvo como eje central la condena al bloqueo estadounidense impuesto a Cuba, además, se incluye entre las actividades del sector constructivo previas al XXI Congreso de la CTC.


Comentarios  

# Ernesto Renè Salcedo Rocha oB 02-11-2018 10:11
Muy buen trabajo Triana ...
Calidad e inteligencia ....dos armas esenciales ...La tercera EJEMPLO , así se avanceremos ....
Prof Ernesto René Salcedo Rocha .
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