Azucareros de Ciego de Ávila en reparaciones industriales

Agroazucareros de Ciego de Ávila adelantan las reparaciones industriales con el objetivo de comenzar la zafra en noviembre, y extenderla a 125 días o más, para superar la producción de la cosecha anterior.

Los trabajadores de los cuatro centrales avileños registran ya el 45 por ciento de cumplimiento del programa de sus labores fabriles, mientras los mecánicos y otras fuerzas alistan las combinadas, los camiones y otros medios, antes de que concluya el mes de octubre.

El propósito es realizar una campaña eficiente, pues el territorio posee materia prima necesaria y existen también volúmenes de caña quedada, que son los que más sacarosa aportarán en esta época, dijo a la ACN el ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila.

Agregó que la meta es aprovechar al máximo este mes y también octubre para acometer las pruebas industriales en los basculadores, casas de calderas y en otras áreas, e iniciar en noviembre la molida, con perspectivas de sobrecumplir el plan y entregar un extra del azúcar crudo a la economía nacional.

Larroza Vázquez destacó el esfuerzo realizado desde el mes de junio, lo que avizora una situación ventajosa, pues están entrando recursos importantes para las reparaciones, entre tanto no hay inversiones ni reparaciones fuertes, y los innovadores y racionalizadores (que suman unos 500 en los cuatro ingenios) son determinantes con sus inventivas y soluciones técnicas.

El ingeniero Martín Vidal Sarduy, director del Ciro Redondo, expresó que el propósito que anima a los avileños se basa en mantener jornadas hasta los domingos, de manera que las pruebas parciales y los ejercicios de cosecha se realicen en el tiempo previsto, a fin de detectar cualquier insuficiencia y solucionarla.

Vidal Sarduy explicó que el área más difícil de acondicionar debe ser la refractaria de las calderas, una obra que siempre es muy trabajosa, pero disponen de técnicos, especialistas y obreros calificados, para salir adelante como en años anteriores.

Simultáneamente con el laboreo en las cuatro plantas moledoras que tiene Ciego de Ávila, la provincia desarrolla además un programa emergente de siembra de caña, que, de enero a la fecha, asciende a más de 6 200 hectáreas y, en lo que resta de año, deberá sumar otras 5 000 hectáreas.