Ausencia de materiales limita construcciones en Ciego de Ávila

La carencia de áridos, un producto que se obtiene en esta misma provincia, ha limitado las obras constructivas en Ciego de Ávila, sobre todo en los municipios norteños, de los más afectados en Cuba por el paso del huracán Irma.

Tras una sequía que se prolongó por tres años, las precipitaciones ganaron protagonismo a partir de septiembre y se extendieron hasta inicios de 2018, hecho que imposibilitó la extracción estable de áridos, sobre todo en Chambas, donde funcionan las principales canteras del territorio.

Ante esa escasez, una de las variantes empleadas consiste en la utilización del polvo de piedra, obtenido mediante el funcionamiento de algunos molinos en la mayoría de los municipios, aunque la práctica indica que esa posibilidad dista demasiado para satisfacer las necesidades.

Otros fenómenos constatados en visitas a comunidades lejanas, como La 30 de Manga Larga, en Bolivia, indican que los áridos no han estado al alcance de la mayoría de los damnificados, lo cual pone en riesgo otros productos en su poder, entre ellos el cemento.

A la par de las carencias, en la provincia urgen variantes para crear lo antes posible brigadas en las localidades afectadas, de manera que así surjan soluciones de empleo para los residentes en esos parajes, y que, al mismo tiempo, esas personas sean capaces de tributar a la recuperación en sus comunidades.

Otro problema que aflora, consiste en la escasez de madera por lo cual sería oportuno que los gobiernos locales fortalecieran sus estrategias agroforestales con vistas a contingencias futuras.

Invasor próximamente, prevé abundar sobre las limitaciones en la producción local de materiales, sus debilidades y perspectivas, aspectos esenciales en el propósito de recuperarnos de los daños de Irma, y a la vez, asumir las construcciones en correspondencia con las necesidades existentes.