Aplican riego a plantaciones cañeras en Ciego de Ávila

Más de un centenar de equipos de diferentes tecnologías participan en la campaña de riego de agua a las plantaciones cañeras, con el fin de contribuir al aseguramiento del crecimiento que demandarán las venideras zafras azucareras en Ciego de Ávila.

La fuerte sequía que afecta al territorio avileño, sobre todo a la siembra de la gramínea, ha motivado el cambio y la puesta de la simiente en las áreas que reciben los beneficios de la irrigación.

Para el riego del vital elemento están en explotación tres de los cuatro sistemas de que disponen las unidades productoras: las máquinas de pivote central, los enrolladores, y la técnica del goteo.

La variante del aniego no se está empleando ahora, pues solo se utiliza en las áreas abastecedoras pertenecientes a la Unidad Empresarial de Base de Atención a Productores, del central Enrique Varona, cuyas tierras poseen niveles suficientes de humedad.

El ingeniero Eduardo Larroza Vázquez, director general de la Empresa Azucarera Ciego de Ávila informó que se está beneficiando un promedio diario de unas 1 000 hectáreas (ha), cifra que debe incrementarse, pues en coordinación con la Organización Básica Eléctrica se está reparando un grupo importante de transformadores, los que una vez listos permitirán la irrigación de más de 1 200 ha por jornada.

La campaña de siembra continúa tensa. El programa prevé trabajar fuerte en lo que resta de julio, agosto y septiembre, llegar al final de ese mes con unas 5 000 ha plantadas, para acumular en esa fecha 10 000 y, en lo adelante tratar de acercarse a lo previsto para el año.

Esta provincia está urgida de ponerle coto al decrecimiento, y a las pérdidas que, desde hace algunos años, afectan la cantidad de materia prima a moler. Hay que sembrar mucha caña y, a la vez, garantizar que la que se plante, nazca.

Y en ello se trabaja, aunque hay que poner mayor empeño, en lograr una eficiente preparación de las tierras, realizar siembras con calidad, y ponerle el extra a las atenciones culturales en los momentos precisos; aspectos esenciales para comenzar a crecer y cumplir con el programa de desarrollo cañero que demanda el país.