Lunes, 19 de noviembre de 2018 3:02 PM

Cajitas de sorpresas en béisbol cubano

Y saben, algunos no me lo van a creer, —y hasta pensarán que quiero tapar los males del béisbol cubano con un dedo—, pero resulta que esta LVIII Serie Nacional, por lo que se ha visto hasta el momento, pudiera convertirse en una de las más interesantes de los últimos años.

Aclaro que no me refiero a la calidad de los equipos, sino a la evidente nivelación de fuerzas que existe entre la mayoría de los 16 conjuntos. No me atrevo a pronosticar los cuatro clasificados directos y, mucho menos, cuáles serán los restantes cuatro que asistirán a los play off de "comodines".

Por más que trato de interiorizar en las nóminas de los conjuntos, no veo a ninguno de ellos por encima de los demás. Los que tienen un aceptable pitcheo —como es el caso de Ciego de Ávila— no evidencian poder al madero o tienen defensas nada seguras.

Y ya que menciono a los avileños, aún se comenta la decisión de Roger de mantener en la lomita a Yunser Corrales en el séptimo inning. No es que intente estar bien "con Dios y con el Diablo", pero cualquiera de las dos decisiones tenía sus fundamentos.

El muchacho estaba tirando un juegazo y, hasta ese momento, su curva había ridiculizado a los bateadores rivales, pero también es cierto que no es un tirador que acostumbre a avanzar mucho en los encuentros, por lo que era previsible un posible descenso en las postrimerías. Es decir, llamar a otro serpentinero, no hubiese sido criticable y creo, incluso, que al dirigirse al montículo, iba con esa intención.

También es una verdad mayúscula que el cuerpo de relevistas de Los Tigres ha sido bombardeado por la artillería rival (404), y esto pesó mucho en esa toma de decisión.

Pero seamos sinceros, amigos lectores —aquí, entre ustedes y yo y sin que nadie se entere—, ¿si Machado lo hubiese relevado en ese momento y la debacle hubiera sido la misma... no estarían ahora cuestionando el por qué no lo dejó “con tan buen trabajo que venía haciendo ese zurdo”? Señores... ¡ qué linda e ingrata es la profesión de manager!, y hasta la del periodista, agregaría.

A partir de este miércoles los tricampeones nacionales iniciarán una subserie con Santiago de Cuba, escuadra que se ha comportado bien en sus primeros nueve juegos, con balance de cinco sonrisas y cuatro amarguras.

Los avileños podrán depender de los servicios de Vladimir García, Yander Guevara y Maikel Folch, mientras que, por los indómitos, en el primer duelo, es posible que trabaje Norge Vera, un veintiañero al que los bateadores rivales solo le promedian 167.

Ambos equipos han estado muy discretos a la ofensiva, pues Ciego de Ávila compila 263 y Las Avispas cuatro puntos más. En este renglón, hay tres escuadras que lo hacen por encima de 300: Artemisa (361), Industriales (358) y Camagüey (341).

Después de estos tres encuentros, los avileños regresarán al Cepero para ser anfitriones de Mayabeque e Isla de la Juventud.


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