Miércoles, 19 de septiembre de 2018 5:03 PM

Volar alto, con los pies en su tierra (+Video,Post)

Bien le dijo a su madre que le diera una oportunidad, solo una, para probarse como bailarín. Si no daba para eso, le había prometido regresar a sus estudios como Técnico Medio en Electricidad, pero tanto dio el muchacho hasta que lo logró. Porque si así es de insistente, más tiene de emprendedor.

A Yosniel Rabí lo vieron varias veces, de pequeño, incursionar en el teatro y en la danza mas “eso eran cosas de niños”, como dice él. La verdad es que tuvo que decidir a los 16 años si encontrar el positivo y el negativo en los cables de corriente o meterse de lleno en el mundo de la danza cuando, en el Instituto Politécnico Ramón Paz Borroto, del municipio de Venezuela, le dieron el ultimátum: “Te quedas o te vas”.

Su decisión en ese entonces fue pasar un curso de superación de danza, porque bailar ya sabía, en cambio le faltaba algo que los profesionales de la danza llaman técnica.

Como una historia que comienza por el final, a Rabí lo conoció todo un país cuando, a principios de este año, integró el concurso Bailando en Cuba 2. Él era el joven de rizos negros que conformaba la pareja número 5 junto a Melisa, la muchacha pelirroja de Matanzas; y a los que Santiago Alfonso definió, simplemente, como elegantes. No obstante, aunque a algunos pudiera parecerle la cima de una carrera artística, este no es el inicio de su vida profesional.

Pareja de baile Cuando terminé aquel año de aprendizaje en el curso para bailarines, empecé a trabajar en centros culturales del municipio de Ciego de Ávila. Pasé por el Patio de Artex, el Bohemio, hasta que un día decidí irme para la cayería norte y estuve varios años en hoteles como el Blau Colonial, Iberostar Mojito, Iberostar Daiquirí.”

Fue 2013 importante en su vida, cuando debió viajar a Moscú por un contrato de trabajo que duraría dos años. Del contacto con bailarines brasileños sacó provecho y aprendió sus bailes autóctonos, sirviéndole de mucho para la compañía que formaría en 2016. Pero a ese punto todavía no llegamos.

Si en un país tan diferente a Cuba como Rusia, Yosniel no se sintió solo, se lo debe a Marianela, su princesa, como prefiere nombrarla en las publicaciones de Facebook y, tal vez, en la intimidad de la casa. Después de doce años de relación, son más que un hombre y una mujer.

“Ella tiene mucha energía; por eso, cuando no tengo fuerzas me da las suyas. Nos hemos convertido en el bastón del otro y Mary nunca se cansa, no para y hace que yo tampoco lo haga.”

Con las bases de una relación sólida, el propósito de la pareja de formar una compañía de baile parecía ir por buen camino; el problema estaba en que querían nutrirla de personas de la calle con nociones mínimas de la danza y eso era muy complicado.

“En Mix Dance hay gente muy preparada. Tenemos arquitectos, ingenieros mecánicos, licenciados…, pero ninguno sabía de las ganas que hay que ponerle al baile hasta que se enfrentaron con las coreografías, las dietas, el dolor, o tener que dejar de salir con amigos porque toca ensayo y no se puede faltar.

“Recuerdo que a uno de ellos lo encontré ‘dando brincos’ en un parque de Morón, a otro haciendo acrobacias, y tuvimos que educarlos porque aquí no se pueden tomar las cosas a la ligera. Entonces, quisimos que la compañía fuera exclusiva de avileños y comenzamos a montar coreografías hasta que logramos los dos espectáculos que tiene Mix Dance hoy: el brasileño, con bailes típicos de ese país; y el internacional, un show para poner a pensar al público, enfocado en la desigualdad de género y racial.”

Y, aunque llegar lejos siempre ha sido el sueño de Rabí, nunca se imaginó formando parte de Bailando en Cuba 2, porque no le gustan las cámaras; pero, si una puerta no se le abría, al menos aquella oportunidad podría ser una ventana.
—¿Qué fue Bailando… en tu vida profesional?

—Una oportunidad muy bonita. Fíjate, yo no quería participar y, si no es por Mary que me insistió y me insistió, nunca hubiera pasado. Fue un tiempo de aprender mucho porque, incluso antes de que empezara el programa, estuvimos recibiendo clases. Después, los encuentros magistrales en la Escuela Cubana de Ballet, con Susana Pous y su compañía, me enseñaron mucho.

“También disfruté los lugares que no tenían nada que ver con la danza, como cuando fuimos al hospital pediátrico William Soler y trabajamos, junto a los payasos, para niños enfermos de cáncer y otros padecimientos.”

—Después de haber “sobrevivido” varios programas, ¿qué sentiste al quedar semifinalista?

—Nunca creí que salía perdiendo, porque yo soy una persona muy positiva; además fui para buscar nuevos estilos y compararlos con el mío, para aprender de los coreógrafos, sobre todo de Carolyn, Spínola y Yordelan. Al concurso se presentaron bailarines profesionales, y que yo quedara, después de haber venido de abajo, fue mi mejor premio.

Cinco compañías de prestigio nacional le propusieron a él y a Melisa formar parte de sus elencos, confiesa. “Pero yo quise venir para acá con mi gente, no podía dejar atrás dos años de trabajo”. Razón suficiente para regresar a su tierra y empezar de nuevo en la vida itinerante de Mix Dance por Jardines del Rey.

La compañía danzaria #MIXDANCE dirigida por Marianela Miranda Alfonso recibe junto con sus bailarines en la galería...

Posted by Liubin Lima on Wednesday, April 18, 2018

Dicen que el cubano se mueve al ritmo de una lata, si es preciso, pero en este verano hay otro proyecto que lo trae “a paso de conga y sin tumbadora”.

“Tengo un taller para niños durante julio y agosto. Nunca me gustó trabajar con ellos, porque son muy difíciles; no les puedes imponer nada, todo tiene que fluir. Algunos tienen problemas de obesidad o de conducta, y es bonito ver cómo el baile les va cambiando hasta los hábitos en la alimentación. Antes se comían una pizza con refresco gaseado a las diez de la mañana y ahora se aguantan porque quieren ser buenos bailarines. Eso me gusta tanto que creo voy a seguir en septiembre dando clases después de las cinco de la tarde.”

Yosniel da a los niños una oportunidad para cambiar, igual que su madre hizo con él, luego de jurarle que se haría ingeniero si no triunfaba en la danza. Salió ganando la señora, que ya no tendrá un electricista en casa para reparar electrodomésticos o cambiar las luces fundidas, pero sí un bailarín que, en cambio, echa chispas con los pies.


Comentarios  

# barbaro martinez 21-08-2018 12:25
raby y la rabisa,dos hermanos que llegaron a el curso para bailarines ,del cual era yo el director.
rabi,buenas condiciones y bago para las clases de tecnica la rabisa,muy pocas condiciones y llego tarde le di la oportunidad para que los hermanos estuvieran juntos.
hoy ella es muy buena
el , estoy seguro que a tenido alguien que lo ha motivado a CRECER, como BAILARIN ,siempre han sido muybuenos muchachos
FELICIDADES

brmh
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# Luz Marina 24-08-2018 23:21
Todavía hay que trabajar más con Rabí para que logre ser un mejor bailarín y por supuesto concebir para él coreografías que no limiten el atornillamiento del fémur a la cadera en pasos que si bien son bastante fáciles, pero que deben estar en sinergia con el resto de cuerpo.
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