Lunes, 17 de junio de 2019 10:45 PM

Títeres al centro en Ciego de Ávila con muy buenos pasos (+Video)

Cuando vemos un teatro lleno de niños en estos tiempos, y sus risas y rostros de asombro y alegría no dejan de aparecer, se siente realmente gratificado el artista teatral.

Si observamos que el motivo de dicho jolgorio es una obra de títeres, resulta increíble para algunos que aún estas puestas en escena sean capaces de atraer tanto a la familia cubana. Entonces damos gracias a todas esas personas que, de una forma u otra, no dejan morir esta tradición.

Ayer aconteció el primer día de trabajo de la 8va edición de Títeres al centro, y su motivador inicio impregnó en cada espectador los deseos insaciables de seguir participando.

En esta ocasión abrió el Guiñol de Remedios, con la obra El Agüita de todos, con dirección general de Jorge Luis Rojas y dirección artística de Yoniel Hernández Torres. Una obra de la autoría de Fidel Galbán Ramírez, con una historia, que, de forma atemporal, alude a elementos del vestuario y dialecto típicos de nuestro criollismo.

Importante reconocer el diseño escenográfico, que fue capaz de recrear los montes cubanos, y la realización de vestuario, pues las máscaras, un poco grotescas y exuberantes, le dieron el toque perfecto, entre suspenso e ingenuidad, a la obra.

Pero sin lugar a dudas, fue la excelente actuación y destreza en las técnicas de manipulación de los actores Daily Torres y Yoniel Hernández, el gancho principal. La soltura en el escenario, la versatilidad en los movimientos, coreografías y la capacidad histriónica de los actores, lograron desprender risas, miedo, curiosidad y entusiasmo en cada uno de los presentes. Además de una banda sonora muy a tono con la historia a desarrollar.

También se realizó una charla sobre la situación del dramaturgo en el teatro para niños y para adultos en la Cuba de hoy. El dramaturgo, investigador y Director teatral, Gerardo Fulleda León, merecedor del Premio Nacional de Teatro 2014, fue el encargado del encuentro, y comentó al respecto: ¨Es importante la constante búsqueda de lo novedoso, la dramaturgia no es solo imitación, es fundamentalmente creación. El teatro se debe hacer siempre en el presente; si se versiona un clásico, debe hacerse desde los preceptos de la realidad, de acuerdo al momento y al público al que irá dirigida la obra. Es necesario un buen guion, pero, sobre todo, una puesta en escena transformable. Es siempre importante analizar los nuevos puntos de vista de la realidad contemporánea”.

En la noche, la sala Abdala también acogió al Guiñol de Cienfuegos con la obra Tun Tun, que abordó la necesidad de hacer el bien y reconocer la maldad siempre, para así negarla; un mensaje que nunca está de más reiterar a los pequeños de casa.

En esta ocasión, el elemento a destacar fue el uso del lenguaje popular en el guion, que siempre facilita la identificación del espectador con la historia representada. Además, suscita incontables risas en los espectadores de cualquier edad, incluso sin necesidad de palabras, solo con gestos o situaciones típicas de nuestra cultura.

Un día fructífero, sin dudas, y que nos trajo un buen augurio para las posteriores puestas en escena de esta edición. ¡Gracias, titiriteros, y adelante!


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