Rescatar el teatro y triunfar en el intento (+Post)

El día previsto para la inauguración todavía no se sabía, para decirlo en buen cubano, si el evento iba o no iba. Sin embargo, nadie hizo concesiones a la posibilidad de que el Festival de Teatro Sin Fronteras quedara excluido del calendario cultural, pero lidiaría, inevitablemente, con limitaciones logísticas que impidieron la llegada de algunas agrupaciones de Occidente y con la pertinaz lluvia, que tampoco daría tregua a las presentaciones previstas al aire libre.

Sin embargo, los tropiezos no impidieron que quienes tenían ya las maletas listas llegaran a la Ciudad de los Portales y, desde el miércoles, un día después al pactado, comenzó el certamen con la reposición de Julia, por Caminos Teatro.

Inauguran en Ciego de Avila el IX Festival de Teatro Sin Fronteras. La presentación de obras, cursos y conferencias...

Posted by Ciego de Avila Información on Tuesday, June 12, 2018

No puede decirse que todo lo exhibido tuvo el sabor de lo imperecedero porque, como suele suceder, hubo buenas obras, algunas más experimentales y otras con desaciertos evidentes en su concepción que demandan horas de ensayo para ser eliminados, mas el solo hecho de persistir es ya un logro.

Este año estuvo por estos lares el grupo Colartes (Colectivo de Artes y Raíces Escénicas), actores que decidieron reunirse luego de coincidir en trabajos durante la década de 1970. Las dos caras del patroncito fue su propuesta, una obra de teatro chicano donde se mezcla música y poesía escénica del siglo XX.

Tal vez en el contexto mexicano estos recursos hubiesen funcionado de otra manera, pero aquí, ajenos a esta vertiente de creación, se sintió extensa y con un ritmo demasiado lento.

Obra de teatro WeekendTomada de facebookWeekend, de Kaos Teatro, mantuvo la esencia de la obra originalEl oriente cubano tuvo la mayor cuota de representación y las propuestas resultaron atractivas. Desde Las Tunas arribó el conjunto Total Teatro, antes Kaos Teatro, con las piezas Weekend y Semen en el alma. La primera, una versión de Weekend in Bahía, de Alberto Pedro Torriente, que mantiene la esencia de contar la historia de una pareja que se reencuentra después de un largo tiempo; la segunda, un performance en el que sobresale la fuerza de la actuación femenina y evoca las consecuencias de la violación, un flagelo que afecta a un gran número de mujeres en el mundo.

Andante, de Granma, detuvo el paso mañanero en el bulevar con Marineros, versión del cuento Los tres pichones, de Onelio Jorge Cardoso, que invitó a los niños a compartir con los actores e introdujo en el texto motivos como Facebook, tratado desde una óptica graciosa y desenfada. Con La virgen que aprendió a calcular estuvieron en el escenario del Principal y los protagonistas asombraron con su talento musical y su contagiante energía positiva.

Los camagüeyanos de Teatro D’ Luz mostraron un trabajo reciente con niños, que aun cuando el texto es para una audiencia variada, se centra en los más pequeños y puso a reír a quienes tuvieron un espacio en su agenda para aplaudir Hablando con Ionesco, un homenaje a dramaturgos nacionales y foráneos.

Teatro del Viento, después de años de ausencia, trajo Otoño, que ganó aplausos por la actuación del reparto y la sencillez de una historia en la que el amor, como hilo conductor, une a varios personajes en la estación del metro de Viena.

Como contemplar una película con desenlace feliz, sin dejar de tener sucesos de infortunio en el desarrollo, la obra deja una suerte de serenidad después de verla y muestra cuáles son las impresiones de un cubano que llega a la capital austríaca y descubre la melancolía y la pasión que quedan como huella al contemplar una estación del año.

Con ManteCosa inspireichon ¡Gracias Alberto! cerró el Sin Fronteras este año, también a cargo de los camagüeyanos liderados por Freddys Núñez Estenoz, quien en esta adaptación de Manteca, de Alberto Pedro Torriente, evidencia preocupaciones en torno a la Cuba de hoy, diferentes en comparación con el período en que fue escrita la obra original. Sin embargo, con solo tres actores en escena es necesario buscar el dinamismo y lograr conectar con el espectador con mayor intensidad para que la presentación no se torne aburrida.

Los anfitriones del Frente Infantil Pelusín del Monte y Polichinela repusieron parte de su repertorio: Tejiendo un cuento y La carpetica de yarey, respectivamente. Mientras, D’ Morón Teatro estrenó aquí Las hijas de Bernarda, versión de La casa de Bernarda Alba, en homenaje a Federico García Lorca.

Además, irrumpió en las tablas Círculo de hielo, a manos del proyecto Caminos Teatro. El texto, del avileño José Rolando Rivero, narra una historia de ausencias, soledad, presumible locura y rechazo por la orientación sexual y, aun cuando trata a plenitud estos tópicos, se demanda más trabajo en la dirección de actores y en la búsqueda de modos para demostrar y transmitir efectos y situaciones, pues aunque la imagen y los sonidos puedan ser un recurso, no siempre lucen bien y el teatro cuenta con otras herramientas creativas para lograrlo.

Un acierto en la concepción del evento fue el espacio dedicado a la crítica cultural especializada, que contó con la participación de un equipo del Consejo Nacional de Artes Escénicas y de la Casa Editorial Tablas-Alarcos, lo cual resultó una suerte de diálogo y retroalimentación entre proyectos en diferentes estadios de creación.

Teatro Sin Fronteras sigue siendo un evento necesario para visibilizar nuestra producción teatral y acercarla a la escena nacional, pero demanda de un auxilio inmediato, sobre todo, cuando la práctica demuestra que ni planificación con meses de antelación ni inclusiones en el Plan de Evento elaborado de año en año, garantizan todo lo necesario para concretarlo.

Sin olvidar, que sigue siendo un fardo pesado de cargar en la provincia la ausencia de público en los teatros ya sea por falta de promoción o de interés —lo cual es aún más nocivo—, pero lo cierto es que las lunetas volvieron a titiritar en su soledad y los artistas terminaron actuando para ellos mismos para ser, quizás, la peor edición del evento en este sentido.