Martes, 23 de abril de 2019 12:15 PM

Nunca es tarde

Elaine García descubrió a su escritora interior un poco avanzada la vida, pero los resultados han demostrado que valió la pena la espera, pues las satisfacciones son grandes.

Existen vocaciones que comienzan como hobby y se convierten en la pasión de determinadas personas. No importa  la edad en que esta transformación ocurra, sino darse cuenta a tiempo para disfrutarla. Eso ha sido la literatura para Elaine García Cañizares, una moronense que decidió abandonar su rol de lectora y crítica informal de sus amigos escritores, por la propia pluma y sus ideas plasmadas en el papel.

En el 2016 decidió acercarse al taller literario Javier Heraud, de la Casa de Cultura del municipio de Morón, y allí descubrió que podía concretar sus deseos de escribir.

“Me ayudó mucho observar cómo se le brindaba asesoría literaria a todas las personas interesadas y con inquietudes o dificultades a la hora de crear. Este taller me abrió las puertas y, casi que simultáneamente, me inserté, también, al taller de literatura humorística La Espuela, que me enseñó el camino, y de donde surge la vis cómica de mis textos.”

De estos espacios nació Pipo, cuento que presentó en 2016 y resultó ganador del Primer Premio de literatura infantil en los encuentros-debate municipal y provincial.

“Este cuento se lo dediqué a mi padre y me siento muy orgullosa de que haya sido el primero y multipremiado. Para mí, significó el compromiso definitivo con la causa literaria. En él reflejé lo que debería ser todo padre para un hijo: quizás no tenga el poder adquisitivo para comprarle zapatos, ropas u objetos tecnológicos, pero alimenta cada noche su imaginación con diversas lecturas y, siempre que puede, le regala un libro.

Esa es, a grandes rasgos, la historia de mi infancia, en la casa no teníamos lujos, mas siempre había espacio y deseos para un libro más.”

A partir de ese momento comienza una fructífera vida creacional para los niños, que le agenció diversos premios en estos talleres de literatura infantil.

“Aunque también incursiono en la escritura para adultos, y he sido premiada en el 2017 y 2018 en la categoría de cuentos para adultos de estos mismos talleres, me siento más a gusto escribiendo para los infantes o jóvenes. Soy pedagoga de formación y me encanta trabajar para los pequeños, siempre que pueda lo haré. Pienso en ellos como la arcilla que debemos moldear cuidadosamente desde nuestra posición, porque sólo así, guiándolos correctamente, serán el fruto maravilloso del mañana.

En el 2017 escribió El secreto de Cuco, uno de los títulos presentados por Ediciones Ávila este año en la XXVIII Feria Internacional del Libro de La Habana. Lo que empezó como un cuento, terminó como una noveleta infanto-juvenil, con ilustraciones muy creativas y bien logradas del joven Helbert Sáenz Cruz, un talento graduado de la Academia de Arte de Morón.

“Me sentí muy contenta con el resultado de este trabajo, que fue ampliado gracias a la asesoría de Yamil Ruíz en el taller. Y no dejo de agradecer la oportunidad de haber trabajado de conjunto con Helbert. Sus imágenes completan mi trabajo, porque existe un diálogo excelente y, a la vez, contribuye, en gran medida, a captar la atención de los niños y sus padres. En la presentación del libro, en la Sala Lezama Lima, de La Cabaña, se agotaron todos los ejemplares. Me sentí realizada.”

— Este libro evidencia el humor ingenuo e infantil que caracteriza tu obra, mas también visualizas temas sociales de nuestra cotidianeidad.

—Sí, siempre desde la óptica de Tunty, el protagonista de 11 años, pero pongo en evidencia temas muy actuales como el alcoholismo, el divorcio, la corrupción y las dificultades de la reinserción social de las personas que han estado en la cárcel.

— Entonces, la musa de Elaine no se detiene y, mientras tanto, hace notar el arte moronero en cada una de las satisfacciones y premios que obtiene.

—Siempre que pueda seguiré escribiendo. Ahora estoy trabajando, incluso, como asesora literaria en la Casa de Cultura de Morón, para ayudar a algunos que, como yo, en algún momento, sienten miedo de dejar escuchar sus propias palabras y frenan la creación.

"El cuento de Pipo, con gran alegría, ya se encuentra aprobado y, próximamente, será un libro titulado Coloricuento, también con excelentes ilustraciones de Helbert.

"Así que no cesaré en el intento de atraer a los niños hacia la literatura y de incentivar a los padres en estas cuestiones, para que desde ellos comience la aventura y se alimente la imaginación de cada pequeño."


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