Martes, 23 de julio de 2019 10:01 AM

La dulce valía del patrimonio azucarero en Ciego de Ávila

La Trocha de Júcaro a Morón; el batey del antiguo Central “Cunagua”, en Bolivia; el grupo de danza La Cinta, en Baraguá; el complejo escultórico de Lázaro López, en Majagua; el museo Sitio Arqueológico Los Buchillones, en Chambas; los bandos Rojo y Azul, fiesta campesina de los majagüenses; entre otros lugares y eventos, forman una verdadera conciencia de los valores del patrimonio cultural como imagen de identidad en los avileños.

Los elementos formativos de este rico tesoro material e inmaterial de la central provincia se encuentran muy relacionados con la agroindustria azucarera, idea que sostiene el investigador e historiador José Martín Suárez, quien, además, en uso de la lírica, osa decir que el entorno urbanístico de la ciudad cabecera y del municipio de Morón creció en un grano de azúcar sobre la vía férrea.

En Ciego de Ávila, como en toda Cuba, los elementos hispanos predominantes hasta finales del siglo XIX se mezclan con otros nuevos aportados por inmigrantes de diferentes territorios del país, del área del Caribe y de otras latitudes, en ese papel aglutinador a partir de la caña de azúcar en la consolidación de la sociedad avileña, de su patrimonio, explicó Martín Suárez.

Durante el siglo XIX, este territorio representó un rol meramente subsidiario, con el aporte de bueyes y de tasajo de res para la gran producción y el monopolio que ejerció la familia Valle-Iznaga, de Trinidad, sobre la agroindustria del dulce en esta región; lo cual impidió, en tierras avileñas, una mayor proliferación de instalaciones dedicadas al procesamiento industrial de la gramínea, refiere el investigador.

Los centros donde se procesaba la caña de azúcar en tierras avileñas, en ese entonces, poseían poca envergadura; un total de seis, la mayoría eran pequeños trapiches que contaban con apenas una decena de negros esclavos, dedicados a las funciones dentro de aquellas precarias fábricas, señaló.

Martín Suárez añade que los dos ingenios decimonónicos más florecientes que tuvo Ciego de Ávila fueron La Resurrección o Las Coloradas, ubicado en lo que hoy es el fondo de la comunidad de Vicente, y Nuestra Santísima Señora de la Soledad, en el sur de la provincia, a unas nueve millas del puerto de Júcaro, de los cuales poco se conserva en la actualidad.

Para la etapa pseudorrepublicana, la provincia llegó a poseer 14 industrias azucareras, cifra significativa dentro del concierto nacional, gracias al renovado impulso, desde inicios del anterior siglo, dado a este giro, desde el entonces Camagüey hasta el Oriente, por los grandes capitales norteamericanos y también nacionales, recuerda este ferviente historiador del patrimonio azucarero avileño.

Pero advierte que no todo ha salido como debiera en cuestiones de preservar el pasado azucarero avileño; al menos han de salvaguardarse las torres de los ingenios que ya no funcionan, consideradas elementos del patrimonio industrial, por lo que se exige su conservación, siempre que no representen una amenaza para la vida de las personas.

En tanto, Doralis Nuez González, directora del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, explica que, dentro del extenso legado tangible e intangible local, sobresale la estrecha relación de la historia del territorio con el desarrollo de la referida industria y la red ferroviaria en la región.

Un ejemplo de lo preservado en este sentido puede hallarse en el Museo de la Agroindustria Azucarera “Patria o Muerte”, del municipio de Morón, con 10 áreas que exhiben desde la forma artesanal de la etapa de la esclavitud hasta las más avanzadas tecnologías dispuestas en los centrales, en una especie de recorrido antropológico, declaró la especialista.

La directiva precisa que, a pesar de ser esta una instalación no perteneciente al Ministerio de Cultura, mantiene una estrecha relación con el Centro de Patrimonio, que la asesora metodológicamente; además, museos de los territorios de tradición azucarera dedican parte de sus exposiciones a objetos de este ramo.

Unos 1 500 visitantes nacionales y extranjeros, mensualmente, recorren esas zonas, entre las que destaca la de mecanización agrícola, con equipos e instrumentos de trabajo, y el basculador demostrativo con molinos acoplados, el área de vapor del ingenio y un jardín que consta de 17 variedades de caña, de las 115 que se cultivan en el país, dice con orgullo José Ángel Sierra, trabajador de la instalación cultural especializada moronense.

En el “Patria o Muerte” se exhiben antiguas locomotoras a vapor que movían los carros de caña, así como también en el Parque de la Ciudad, de Ciego de Ávila y en la entrada de algún municipio, como testigos “vivientes” de ese pasado o piezas sacadas de un viaje en el tiempo.

Asociados a los centrales surgieron los bateyes, y en esta provincia destacó el perteneciente al antiguo Cunagua, que, por su trama urbana y construcciones en madera, fue merecedor de la condición de Monumento Nacional.

Relacionado también con el sistema de plantaciones y el desarrollo industrial del azúcar hacia Ciego de Ávila, inmigraron miles de braceros haitianos, jamaiquinos y de otras partes del Caribe, que han dejado su impronta a través de las diferentes fiestas, como la del Primero de Agosto en Baraguá, la Yorubá del cuatro de diciembre en la comunidad de Vallinas, Bolivia; y la del 10 de Octubre, en Venezuela.

En esta última se efectúan danzas folclóricas por la agrupación Okay, que hace gala de una gran riqueza musical a partir de los cantos de trabajo y, entre sus galardones, ostenta el Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

El azúcar, en la historia cubana, resultó una fuente de riqueza, pero entre sus principales valores está el de fundir cual especie de crisol lo más valioso de las tradiciones de poblaciones de diferentes orígenes, que, por causas diversas, se asentaron en la Mayor de las Antillas, para originar lo que actualmente somos.


Comentarios  

# barbaro martinez 06-10-2018 10:19
como es posible que en los que son la RUINAS del central Ciego de Avila que le da nombre al barrio CENTRAL en la ciudad de Ciego,no tenga ni una tarja que lo identifique, lo IDEAL seria CREAR alli una sala museo e incluso se podria acondicionar para ofertar alli CULTURA y que estuviera dentro de la ruta de los Turistas que traen de recoorido de los cayos.

brmh
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