Martes, 23 de abril de 2019 4:46 AM

Historia empolvada en Ciego de Ávila

Mujer en archivoAilén castilla PadrónUna de las estrategias ha sido colocar los ejemplares en carpetas para evitar su desmembramientoPudiera pensarse que por ser “papeles viejos y amarillentos” basta con que estén archivados y ordenados, sin embargo, el asunto se torna más complejo cuando le ponemos el nombre que merece: patrimonio documental y, de paso, ahondamos en cómo se le devuelve hoy la integridad, se vela por su preservación y se difunde el conocimiento que alberga.

Después habría que pensar en el tesón y la entrega de los profesionales encargados de su cuidado, que desafía la lógica de los recursos que no llegan y de la falta de personal calificado para enfrentar el inmenso reto de resguardar la memoria histórica.

Desde el documento más antiguo hasta las recientes adquisiciones, componen un legado donde suman miles los expedientes, materiales bibliográficos, legajos, registros, planos, mapas y escrituras originales que se imponen al paso de los años.

En este entramado, son el Archivo Histórico Provincial Brigadier José Ambrosio Gómez Cardoso y la Biblioteca Provincial Roberto Rivas Fraga las instituciones de mayor relevancia cuando se habla de dirigir la política de gestión documental y de conservación preventiva, y de garantizar el uso y acceso de la población a estos bienes.

Sin embargo, si hoy se insiste en los métodos de conservación es gracias a una enigmática combinación de amor, paciencia y rigor, que aleja el aura del deterioro, pero no altera el efecto de daños irreparables que anuncian ya sus primeros síntomas.

Esto se traduce en temperatura y luz inadecuadas, el acecho de posibles plagas, y la carencia de climatización y de aparatos para extraer la humedad en los locales donde son almacenados. A lo que se suma que, en la mayoría de los casos, ni siquiera puede practicarse una conservación preventiva por la ausencia de recursos e infraestructura, y se incide sobre el documento con la última opción a mano: la restauración.

Los intentos por digitalizar estos fondos ha sido un aliciente, retomado con fuerza en los últimos años, pero en el que se ha avanzado de modos muy diversos, en dependencia de las instituciones involucradas y los recursos disponibles para enfrentar la tarea.

Mayra Pérez García, directora del Archivo Histórico, explicó que de los 30 fondos existentes para ser consultados, 21 están digitalizados, lo cual permitirá limitar el acceso a los originales.

“A largo plazo, el Programa de la Memoria Histórica de la Nación Cubana, con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, prevé la digitalización absoluta y conectar en red todos los archivos del país, para una mejor consulta y administración de la información. En estos momentos, me preocupa el estado de una colección asociada al patrimonio azucarero del municipio de Ciro Redondo, que permanece en un local sin las condiciones mínimas para su preservación.”

Otra realidad se vive en la Biblioteca Pública Roberto Rivas Fraga, que mantiene su Fondo de Libros Raros y Valiosos en un espacio sin climatización, donde el posible control de las condiciones físicas y biológicas parece un desvarío.

Las acciones se limitan solo a retirar el polvo y a organizar los archivos, que incluyen entre sus exponentes más ilustres al periódico El Pueblo, que data del año 1800, y el ejemplar titulado El álbum de la Trocha, de 1897.

Con la apertura en este centro de la Mediateca, gestionada por Yoan Zamora y Yusmaidy Marrero, como parte de su proyecto de Conservación del Patrimonio Sonoro, se adquirió una cámara y se inició la digitalización de algunos números de esta publicación periódica, aun cuando el ritmo de trabajo no es el ideal para tal estado de deterioro.

Sus opiniones insisten en la capacitación del personal dedicado a la conservación y en el logro de la infraestructura tecnológica requerida para sortear, con éxito, una situación que ahora parece inmensa.

“Lo positivo es que percibe una mayor conciencia alrededor de este fenómeno y voluntad para mejorar las condiciones en que se encuentran los fondos documentales. El cambio necesita más sistematicidad y ser valorado en su real significación.”

Las estrategias y decisiones relacionadas con la conservación documental y su gestión están vinculadas con las diferentes maneras en las que se valora nuestra herencia cultural, pero como preservar la historia no es cualquier cosa, contarla en el futuro dependerá, también, de lo que hagamos hoy.


Comentarios  

# Cheche 12-12-2018 05:39
Debieran publicar tambien artículos de la prensa de los municipios, que son exelentes (ETECSA en Chambas, fuera del área de cobertura periodística (+ Audio))
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