Enaltecen en Ciego de Ávila la cultura haitiana (+Video)

Un grupo de 15 mujeres descendientes de inmigrantes haitianos radicados en la provincia de Ciego de Ávila, integran el conjunto músico-danzario Famzetwal, fiel defensor de las tradiciones y raíces culturales de sus ancestros.

La agrupación, fundada hace más de 20 años como Renacer Haitiano, en un principio estuvo formado por hombres y mujeres; hoy son ellas quienes cantan, bailan, tocan los tambores y trascienden como verdaderas defensoras del poder femenino y la igualdad de género.

En cada presentación resalta la figura de Exzilie, la Santa Marina según el sincretismo haitiano, quien, con sus encantos, representa la fuerza de la mujer en la sociedad.

Las muchachas residen en la comunidad haitiana de Tuero, en el municipio de Morón, en Ciego de Avila, donde sus habitantes mantienen vivas las costumbres heredadas de sus antecesores traídas a Cuba desde Haití en el pasado siglo.

En el batey, las familias disponen de un cabildo para sus ceremonias religiosas, un ranchón, en el cual celebran las fiestas tradicionales, y un yerbero, quien, en su parcela, cultiva las plantas medicinales que utilizan para curar las dolencias.

Además tienen un profesor de creol, acreditado por la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez, para ofrecer clases a los pobladores, especialmente a niños y jóvenes.

Famzetwal, que significa "mujeres estrellas", no solo defiende los toques del tambor mayor, rito legado por sus antepasados, sino que también conserva el canto en creole, la culinaria y las bebidas típicas de la tierra haitiana.

Con el propósito de preservar y promocionar las tradiciones, la agrupación femenina, en conjunto con la Fundación Nicolás Guillén (FNG) del territorio avileño, desarrolla, desde hace dos años, el proyecto cultural comunitario Yambambó.

La promotora de la iniciativa e integrante de la FNG, Lina Leiva, resaltó que, una de las aspiraciones, es conservar las creencias, costumbres, hábitos y ritos de la nación caribeña, por su engranaje a la cultura popular y tradicional de Cuba.

Agregó que el grupo está vinculado a la Cátedra Honorífica de Estudios Haitianos en Cuba, creada en la universidad avileña.

Los integrantes de Yambambó se reúnen todos los meses en la comarca, donde realizan talleres de danzas, de plantas medicinales y manualidades, presentan comidas típicas y repostería, y reciben clases de creol, resaltó Leiva.

Para no dejar morir la tradición, tienen creado el grupo Renovación Haitiana, formado por niños y adolescentes, el que incorpora a su repertorio las costumbres y hábitos heredados, para que perduren por siempre las raíces de su cultura.

El nombre Yambambó se refiere a una voz onomatopéyica, creada por el reconocido poeta cubano Nicolás Guillén en uno de sus poemas.