Contar el video clip desde otro ángulo (+Post,Video)

Asiel Babastro recrea en la premier de Vuelos unas líneas recurrentes sobre la pérdida. Un llamado sobre el vacío, o profundo vacío.

Cantar el sentimiento, con pop que suene y beat que retumbe; hacer de la voz un temblor de pasiones, sobrecarga de una mágica energía, es hacer una parada necesaria en el la novel agrupación DeCuba. Integrada por Miguel y Jenny Díaz-Canel, saben que el sacrificio es el valor más elevado del ser humano. Para alcanzar éxito recurren a la vocación que tienen: la música.

Para nada es absurdo entender que una de las maneras de darse a conocer es la imagen. La solución la hemos encontrado en el videoclip. Que si comercial, banal, apresurado o con cargas minimalistas mediocres, han sido algunos de los criterios con el que han bautizado al arte del clip, lo objetivo dicta otra cosa; depende de la creatividad, eficacia y juicio estético el logro de un producto audiovisual completo.

Como reza el refrán, “zapatero a su zapato”. El realizador de los dos videos que han promocionado DeCuba es un moronero que siente la imagen como una forma de vida; cada cosa que observa, lo hace en forma de secuencias, de historia, de personajes y del viaje hacia otra nueva historia; ha nacido para llevar a pantallas la música, el poema y al autor, como suerte de engranaje perfecto.

Asiel Babastro recrea en la premier de Vuelos unas líneas recurrentes sobre la pérdida; un llamado en la envoltura del vacío, o profundo vacío. Para ello se acompaña de actores y actrices como Verónica Lynn, Héctor Echemendía, Fernando y Alicia Hechavarría, y Carlos Massola que pudieran desembocar, a golpe de gestualidad, una vivencia cotidiana: la muerte.

Dentro de esta línea constructiva, una historia que podría comenzar con el video-arte, lo cual mantendrá siempre una negociación de intercambio y usurpamiento como corriente experimental.

Amarte: un estreno de Lucas

Presentación de #Amarte, nuestro último videoclip, en #Lucas. Una producción de Osmar Leon Gonzalez y OLA Proyectos bajo la dirección de Asiel Babastro y Alternativo Art; fotografía de Alexander González y edición de Abel Correa. Actuación especial de Paula Daniela Rodriguez Massola. #decuba #olaproyectos #alternativoart #premioslucas

Posted by DECUBA on Friday, June 15, 2018

Ahora bien, ¿qué pensar?, ¿qué decir?, ¿qué escribir sobre el clip?

Para entender el discurso que el realizador Babastro propone en esta producción, es necesario tener algunos juicios que pudieran ser las claves para un acercamiento a estos videos. Cabe pensar la posibilidad de inscribir los clips en un régimen más general de los mundos imaginados, así como de los recursos tecnológicos y visuales que se dan tránsito en el contexto local de carácter contemporáneo, pero también dentro de su historia como fenómeno (local y global).

Un elemento genérico como este, que deba mirarse con desconfianza desde “el cine”, ha llegado a ser un formato válido con sus propias reglas y códigos internos. Pero el clip no admite cronologías desarrollistas: su ley es la mixtura, la cita, un tiempo donde todos los tiempos se mezclan; sus “leyes de desarrollo”, son reiterativas, autorreferentes y no admiten lecturas densas de sentido. Más bien, obligan a pensar a las imágenes en su propia cualidad; siendo la superficie, más que una limitante, un punto de partida.

Lo industrial en estas producciones pudiera estar tensionando las nociones de “arte”, “medios”, “cultura”, colocándolas en algún lugar entre Fluxus y lo que podríamos llamar la “utopía constructiva” que va del futurismo al minimalismo, entre estar variantes se debe hallar un lugar para estas prácticas.
Aunque los clips realizados por quien nomina de manera irreverente, atrevida y refrescante “Una película de Asiel Babastro”, conjugan una estética alternativa y proponen un discurso que introduzca realidades y emoción.

En el clip, la capacidad autorreferencial tiene la limitante de no poder pensar sus propias condiciones de producción. Aun así, han querido ver en ello la indagación en los aspectos virtuales de la imagen, a partir de sus gestos, sus soportes, y sus superficies de exhibición.
Casi coqueteando con el cine y el video-arte, este clip, más interesado que otros por innovar y producir nuevas relaciones entre imágenes y música, nos habla de un cambio sustancial en aquellos ojos que se encuentran componiendo el universo del video en nuestro país.

En estas dos propuestas, Vuelos y Amarte, la guitarra, sobre una base estructural simple, es aplicada a efectos y sonidos diversos, estableciendo un tipo de continuidad sonora que oscila en intensidad con capas densas, muchas veces, superpuestas.

El trabajo en imágenes del videoclip trabaja en un símil de la suciedad y el acople propio del ruidismo, enfatizando, mediante efectos y utilización de filtros, el carácter “post-producido” del video. Por otro lado, el contraste del uso de los colores y el trabajo con los movimientos de figuras geométricas dan al clip una referencia “lisérgica” muy propia de las fotografías e imágenes de la psicodelia de los sesenta (la cual es, también, un referente crucial).

En ese sentido, las imágenes dependen de la base y los quiebres, supeditados, en el caso de Vuelos, a los movimientos de los protagonistas, y en el caso de Amarte, al movimiento interno del plano, al montaje y la dependencia a los sonidos de la guitarra, mediante los usos e intervenciones en el plano.

Parece que el trabajo entre el joven realizador Babastro y la agrupación DeCuba traerá alegrías al público, trabajo a los críticos, y disfrute entre la imagen y el sonido a quienes apuesten por un clip cubano renovador.