La vida en una vacuna

Parece habitual que una campaña de vacunación destierre, desde los primeros años de vida, la posibilidad de padecer la Poliomielitis en Cuba, sin embargo, insistir en la “excepcionalidad” de un proceso, que ha librado de esta enfermedad a aproximadamente a 84 millones de niños desde el año 1962 cuando se aplicó la primera dosis, no es vano.

Por eso, del 23 al 28 de abril transcurrió en Ciego de Ávila la segunda y última etapa de la Campaña Nacional de Vacunación contra la Poliomielitis, que dejó el saldo positivo de más de 19 000 niños inmunizados y que coincidió con la XV Semana de Vacunación de las Américas.

Yipsy González Borroto, jefa del Programa de Vacunación en la provincia, explicó que se les aplicó la primera dosis a los pequeños con 30 días de nacidos, y se le reactivó a los de 2 años 11 meses y 29 días, y a los de 9 años 11 meses y 29 días.

Para garantizar que no faltara un niño por recibir la dosis, todavía se mantienen activados los puntos de vacunación en las 19 Áreas de Salud y en los consultorios del Médico y la Enfermera de la Familia.

La Organización Mundial de la Salud ha calificado a la Poliomielitis como una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus que invade el sistema nervioso y provoca parálisis. Sus síntomas iniciales son fiebre, cansancio, cefalea, vómitos, rigidez del cuello y dolores en los miembros, y en países como Afganistán, Nigeria y Pakistán sigue siendo endémica.

Desde su erradicación, el Programa Cubano de Inmunización ha incorporado 12 tipos de vacunas dirigidas a erradicar y disminuir la morbilidad de numerosas enfermedades infecciosas, un modo de continuar apostando por la vida y la sobrevida.