Domingo, 19 de mayo de 2019 10:53 AM

Flamencos rosados incrementan su presencia al norte de Ciego de Ávila

Acunados por un entorno favorable, que propicia su reproducción, los flamencos rosados incrementan su presencia en las cercanías de los cayos Coco y Guillermo, al norte de Ciego de Ávila, luego de que el huracán Irma causara considerables estragos en su población.

Estas aves, de gran belleza y alto valor contemplativo, despiertan el interés de los turistas amantes de la naturaleza que visitan, cada año, el destino Jardines del rey, y cuentan con un programa de manejo sostenible encaminado a su preservación en la Reserva Ecológica Centro y Oeste de Cayo Coco.

Entre las acciones para salvaguardar su hábitat está el control del acceso de personas a la zona donde anidan, así como al cuidado de las fuentes de agua dulce que utilizan y la capacitación de trabajadores en la zona.

Su color rosado intenso se debe a su alimentación, basada en pequeños moluscos y otros mariscos y plantas acuáticas que ellos procuran en el fondo de las aguas bajas.

Conocidos científicamente como Phoenicopterus ruber, estos animales ponen un solo huevo al año, pero logran una alta supervivencia si se encuentran en áreas protegidas y pueden vivir entre 25 y 30 años como promedio.

El periodo de reproducción del flamenco se inicia por los meses de febrero y marzo, con el apareamiento y la construcción de originales nidos en forma de cono, pero durante mayo y junio se produce el momento más intenso de nacimiento de los polluelos.

Una curiosidad llamativa de esta singular ave es que suele dormir o descansar sobre una sola pata y la otra colocada bajo las alas, donde también oculta su cabeza. Su costumbre de vivir en colonia y moverse al unísono convierte su vuelo en un bello espectáculo.

Impresionado por ese paisaje, el Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, describió en su libro Islas en el Golfo: “El contraste entre el negro y el rosado de su plumaje, con cuellos largos, batían sus alas rosadas y negras, picos negros y blancos curvados.

"Su tamaño y el que sean tan feas en detalle y, a la vez, tan perseverantemente bellas, deben ser aves viejas, de los tiempos remotos.”

En otro momento también relató: “Había encontrado el lugar a donde venían los flamencos con la marea alta. Eran hermosos, con el agudo rosado de su color contra el fondo gris de la orilla y sus delicados y rápidos movimientos hacia adelante al comer, y tenían la terrible y hambrienta impersonalidad de las aves vadeadoras.

“Los flamencos levantaron el vuelo, y una lluvia fina, casi imperceptible, goteó de sus cuerpos sobre el mar.”

Según los expertos, en el norte de las provincias de Ciego de Ávila (Cayo Coco) y Camagüey (el Río Máximo) habita la mayor colonia de flamencos de América Latina y el Caribe.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar