Domingo, 23 de septiembre de 2018 11:03 AM

En el paraíso tropical de Hemingway

La avidez de nuevas aventuras mediante la búsqueda de submarinos nazis por el Caribe llevó al escritor Ernest Hemingway a navegar por las costas cubanas.

A bordo de su yate Pilar recorrió las cristalinas aguas de la corriente del Canal Viejo de Bahamas en ese inextricable laberinto que conforman los pequeños islotes de los Jardines del Rey.

Al Dios de Bronce de la Literatura Norteamericana lo cautivó sobremanera la paradisíaca geografía de Cayo Guillermo, hecho que reflejó en su obra Islas en el Golfo a través del personaje protagónico Thomas Hudson, una especie de alter ego del narrador.

Muchos son los atractivos naturales de este paraje, ubicado en el norte de la provincia de Ciego de Ávila, entre ellos destaca la mayor y mejor conservada duna de playa del Caribe insular, con 15 metros de altura, que, sumado a las mareas bajas y tranquilas, hacen de este un lugar acogedor.

Durante los últimos años, los especialistas han realizado diferentes acciones de cuidado ambiental, como la instalación de pasarelas sobre el acceso a Playa Pilar, proyecto ganador del Gran Premio Ibis de Plata 2013, que otorga el Ministerio de Turismo (Mintur).

Otras acciones de conservación para evitar el progresivo deterioro de estos promontorios de arena incluyen la reforestación con especies propias de la zona costera, pues estas retienen mejor las partículas ante el efecto de los elementos.

La vegetación del cayo está conformada, en sentido general, por matorrales bajos, donde predomina el verde de los manglares, cocoteros, uvas caletas, almácigos y otras plantas autóctonas. Además, abundan plantas rastreras como el incienso, boniato de playa, mate, bosborín, carqueza y verdolaga.

Esta pequeña isleta, de apenas unos 13 kilómetros cuadrados de extensión, constituye un refugio y centro de anidación para las más de 200 especies de aves que, en algún momento del año, o permanentemente, hacen allí estancia.

El flamenco rosado aparece entre los plumíferos más llamativos y distintivos de esta área, poblaciones que ya muestran signos de recuperación tras las afectaciones de los fuertes vientos del huracán Irma, para beneplácito de los visitantes.

Otros de los encantos innegables de Guillermo resultan las aguas cálidas y transparentes de color azul turquesa en sus diferentes tonalidades, bajo las cuales se manifiesta el espectáculo único del segundo mayor arrecife de coral del mundo tras la Gran Barrera de Coral australiana.

Abundancia de bancos de peces de diferentes clases, crustáceos, variedades de tortugas, rayas, mantas, esponjas y gorgonias, conforman una rica biodiversidad que hace las delicias de los amantes de la fotografía submarina.

Aún pareciese que desde la proa de su yate el capitán Hudson, maravillado sobremanera con la exuberante naturaleza del cayo, azotado por el frescor de la brisa antillana pronunciara: “¿Veis qué hermosa, verde y prometedora es esa costa?”.


Comentarios  

# barbaro martinez 10-09-2018 15:27
por fa, manden algun fotografo a los cayos para que nos muestre FOTOS de la flora y fauna existente

brmh
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