Eliminan plantas invasoras en cayería del norte de Ciego de Ávila

Acciones dirigidas a eliminar plantas invasoras en la cayería del norte de Ciego de Ávila permiten minimizar los daños que provocan al medio ambiente y a la economía, y a la vez mejorar la vegetación en el área, que comprende el polo turístico Jardines del Rey.

Como parte de un programa encaminado a cuidar la biodiversidad de esos ecosistemas, especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en el municipio de Morón erradican la casuarina en zonas de playas como Pilar, en Cayo Guillermo.

Según bibliografía consultada, la casuarina es originaria de Australia, sureste de Asia e islas del suroeste del Pacífico, y tiene la peculiaridad de perjudicar las playas con sus raíces, hojas y frutos.

Aparejado a este proyecto se ejecuta otro relacionado con la rehabilitación de dunas con flora autóctona del lugar, proveniente de un vivero en el Centro de Investigaciones de Bioalimento Animal (CIBA), institución científica avileña que contribuye al cuidado del entorno en Jardines del Rey.

En junio último fueron plantados ejemplares del Mate de costa en un área de 11 metros frente a la playa del hotel Sol Cayo Coco, y otras especies prospectadas de su ambiente natural como Cakile lanceolata e Ipomoea pes caprae hasta abarcar 16 metros de duna.

Danay Rodríguez Ramos, coordinadora de este proyecto, informó que en la post duna también sembraron el Miraguano de costa, igualmente obtenido de la prospección.

En la provincia avileña se sigue el manejo y control de más de 100 especies exóticas invasoras (EEI), en particular del marabú, la casuarina, el caracol africano, la mangosta y el pez león.

Las EEI constituyen una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, y son aquellas que se introducen o establecen en un ecosistema o hábitat natural o seminatural y que es un agente de cambio y amenaza para la diversidad biológica nativa, ya sea por su comportamiento invasor o por el riesgo de contaminación genética.

Constituyen la segunda causa de amenaza y extinción de las oriundas en muchos países, precedida tan solo por la pérdida de hábitat.