Lunes, 20 de mayo de 2019 11:40 PM

Ciencia cubana: Los huracanes del pasado también importan

El Taller Nacional sobre paleohuracanes en Cuba, desarrollado en Ciego de Ávila, puso en la agenda pública la importancia para el presente de estudiar los eventos meteorológicos del pasado

Un huracán es cosa terrible y Felipe Matos Pupo lo sabe, pero no puede dejar de “amarlos”. Solo el amor explicaría esa casi obsesión —científica, debemos aclarar— por entender cómo el calor del mar y las corrientes de vientos generan tanta energía, una energía capaz de transformarlo todo a su paso.

No significa que ande de kamikaze “cazando” ciclones tropicales, lo cual no sería del todo difícil en Cuba, ubicada geográficamente en el corredor del Caribe. Más bien a Felipe le intrigan los huracanes del pasado, un campo de estudios que podría explicar muchos de los fenómenos climáticos contemporáneos.

Investigador Auxiliar del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros de Cayo Coco, Matos Pupo coordina desde 2017 el proyecto “Paleotempestología en Cuba: variabilidad espacio-temporal de la actividad de huracanes usando proxy data”, con el fin de estudiar el efecto de los huracanes del pasado en nuestro país, a partir de muestras sedimentológicas de lagunas costeras y la revisión de documentos históricos.

InvestigadorSayli Sosa El proyecto, que involucra a la Universidad de Bishop´s, en Canadá, y a seis estaciones meteorológicas cubanas, centros de investigaciones y archivos provinciales y municipales, realizó balance de sus resultados parciales en Ciego de Ávila, con la participación de investigadores de Camagüey y Sancti Spíritus, durante la realización del Taller Nacional Paleohuracanes en Cuba: reconstrucción por multiproxies.

Si el registro más antiguo sobre este tipo de fenómenos meteorológicos en Cuba data de 1790 y se trata, apenas, de una referencia sobre el estado del tiempo en un documento antiquísimo, ¿cómo se puede, siquiera, estudiar un huracán del pasado? ¿De cuánto tiempo hacia atrás se habla cuando se menciona el concepto de paleotempestología?

Los análisis de Matos y sus colegas aseguran que han encontrado evidencias de 3500 años atrás en huracanolitos y en sedimentos de lagunas costeras no conectadas al mar, ubicadas, fundamentalmente, en la costa sur de la Isla, y a las cuales se les han aplicado técnicas de datación con Carbono 14.

No se desespere, le digo rápido qué es un huracanolito. Autores como el Dr. Antonio Núñez Jiménez y el reconocido geólogo Manuel A. Iturralde-Vinent, coinciden en que los huracanolitos “son bloques rocosos que pueden ser fragmentos de arrecifes coralinos arrancados de su substrato, o pedazos extraídos de las rocas calizas que forman las terrazas marinas. Asimismo, en las costas donde se han construido estructuras sólidas como malecones, muros de contención, carreteras, puentes, casas, etc., el oleaje puede fragmentar y arrancar pedazos de estas estructuras que se conviertan en 'huracanolitos antrópicos'”.

• Descargue aquí el artículo “Huracanolitos, eventos de oleaje extremo y protección de las obras costeras”.

Huracanolitos en Cuba y Tarea Vida

El más grande de los huracanolitos o boulders (por su denominación en inglés) hallados en Cuba se localiza en la Bahía de Boma, en Baracoa. Es un bloque de más de 11 metros de largo, sacado por el mar desde una profundidad de nueve metros, al paso del huracán Matthew. “Imagínate la carga energética de esas olas”, dice Felipe.

mapa

Aunque es una primera aproximación, asegura el experto, los resultados obtenidos pueden ser aplicados en las mejoras de los modelos de estos procesos, generados durante las incidencias de meteoros en zonas costeras.

“La identificación de huracanolitos transportados por el poderoso huracán Matthew, ha sido básico para, primero, utilizar como análogo de paleohuracanes, con posibilidades de extender el análisis hasta la escala milenaria; segundo, contribuir a elevar los niveles de percepción de riesgos por huracanes en esta provincia; y, tercero, posibilitar la realización de comparaciones entre pasado y presente.”

Algunas imagenes de huracanolitos en la zona de bate-bate antes de llegar a San Antonio del Sur, producto del huracan Matthew en la provincia de Guantanamo.

Posted by Sociedad Cubana de Geología on Thursday, October 13, 2016

En Ciego de Ávila, la mayor concentración de huracanolitos se halla en el archipiélago Jardines de la Reina, fundamentalmente en Cayo Anclitas; algunos, incluso, sumergidos.

La Paleotempestología es una ciencia relativamente joven y los entendidos se han debatido en si los bloques fueron movidos por la fuerza de huracanes o por los efectos de tsunamis del pasado. Sin embargo, Matos Pupo es bastante enfático cuando dice que no hay evidencias de tsunamis en nuestra área.

Participantes en el evento Tal vez usted se pregunte para qué serviría, entonces, estudiar rocas enormes movidas por un huracán hace cientos o miles de años. El experto también tiene una respuesta para eso: “La percepción de riesgos en la prevención de desastres está muy ligada a las experiencias vividas por las poblaciones. De manera que estudiar los fenómenos del pasado aporta mucha más información sobre determinadas zonas que quizás no tengan ‘memoria’ de eventos extremos.”

No es para menos, el 80 por ciento de la población mundial vive a 80 kilómetros de la costa y está, por ende, más propensa a sufrir los efectos negativos de huracanes, tsunamis y oleaje extremo. Los resultados científicos aportados por el proyecto coordinado por el investigador avileño aportan un rango mayor de tiempo del cual se puede recabar información útil, en pos de hacer estimaciones y mediciones más exactas.

Tales datos se presentan como muy importantes o imprescindibles hoy para la toma de decisiones en Cuba, en el ámbito de actuación de la Tarea Vida, plan del estado cubano para el enfrentamiento al cambio climático.

Tarea vida

Listen to "Entrevista a Felipe Matos Coordinador del Proyecto Paleotempestología en Cuba" on Spreaker.


Comentarios  

# Roberto 06-05-2019 10:56
Saily

como siempre mis felicitaciones para ti por el artículo sobre los huracanolitos y el trabajo incansable de Felipe por este y otros temas interesantes e importantes para la ciencia. Por suerte aparte de ser mi colega es mi amigo, ojalá contáramos más con científicos así, comprometidos y conscientes, aún con mil obstáculos burocráticos, de incomprensión y de salud, no ceja en su empeño. Todavía Felipe tiene arsenal para varios trabajos más. les mando un abrazo a ambos
Responder | Responder con una citación | Citar
# sayli 07-05-2019 20:12
Querido Roberto:
Tienes toda la razón. Felipe es un entusiasta inagotable. Como tú.
El elogio si viene de ti me lo creo. No es cosa sencilla escribir sobre ciencia. Pero con científicos como ustedes una termina entendiendo de huracanolitos y estromatolitos. un abrazo grande.
Responder | Responder con una citación | Citar
# Roberto 09-05-2019 17:37
Jajaja..los estromatolitos, pronto te tendré noticias de ellos...estamos escribiendo un artículo sobre dos de las poblaciones descubiertas por nosotros...la de Sabinal y la de Cayo Coco...y estoy trabajando en artículo sobre la respuesta de Laguna Larga ante Irma, cuando salga publicado te haré un resumen para ver que puedes sacar de ahí..Por cierto, excelente tu publicación en el blog. Tengo un gran amigo en Majagua, nieto de Simón Reyes, una enciclopedia conversando, me acaba de visitar aquí por esto del cierre de embajada y disfruté de sus historias sobre la finca de su abuelo. Abrazos
Responder | Responder con una citación | Citar

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar